2009 · 01 · 23 • Donald Macintyre, The Independent/ ICH / Rebelión (Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens)

Gaza: “Vi como un soldado israelí mataba a tiros a mis dos hijitas”

Un padre palestino afirma que vio como dos de sus jóvenes hijas fueron muertas a tiros y otra gravemente herida por un soldado israelí que salió de un tanque estacionado y abrió fuego mientras la familia obedecía órdenes de las fuerzas israelíes de abandonar su casa. Khaled Abed Rabbo dijo que Amal, de dos años y Suad, de siete, fueron muertas por disparos del rifle semiautomático del soldado. Su tercera hija, Samer, de cuatro años, fue evacuada a la unidad intensiva de un hospital belga después de sufrir graves heridas a la columna vertebral que fueron infligidas en el ataque al comienzo de la iniciativa israelí por tierra.

Un padre palestino afirma que vio como dos de sus jóvenes hijas fueron muertas a tiros y otra gravemente herida por un soldado israelí que salió de un tanque estacionado y abrió fuego mientras la familia obedecía órdenes de las fuerzas israelíes de abandonar su casa.

Khaled Abed Rabbo dijo que Amal, de dos años y Suad, de siete, fueron muertas por disparos del rifle semiautomático del soldado. Su tercera hija, Samer, de cuatro años, fue evacuada a la unidad intensiva de un hospital belga después de sufrir graves heridas a la columna vertebral que fueron infligidas en el ataque al comienzo de la iniciativa israelí por tierra.

El señor Abed Rabbo estaba de pie ayer junto a su casa destruida posteriormente en el borde oriental de la ciudad norteña de Gaza de Jabalya y describió cómo un tanque se colocó delante del edificio a las 12.50 de la tarde el 7 de enero y ordenó en árabe a la familia a través de un megáfono que abandonara el edificio. Dijo que su madre de 60 años también recibió disparos mientras se iba agitando su pañuelo blanco con su hijo, su nuera y sus tres nietos.

“Dos soldados estaban en el tanque comiendo papas fritas, y un hombre salió del tanque con un rifle y comenzó a disparar a los niños,” dijo el señor Abed Rabbo, quien recibe un salario de policía de la Autoridad Palestina en Ramala dominada por Fatah. La familia dijo que el arma usada por el soldado era un M16 y que la primera a la que dispararon fue Amal. El señor Abed Rabbo dijo que luego dispararon a Suad y afirmó que fueron 12 balas, luego a Samer.

El soldado que disparó el rifle tenía lo que el señor Abed Rabbo pensó que eran bucles visibles bajo su casco, dijo. La pequeña minoría de judíos ultra-ortodoxos que sirven en el ejército está en una unidad que no participó en la ofensiva de Gaza y sólo una pequeñísima cantidad de colonos que también gustan de ese estilo de peinado sirven en otras unidades.

Hasta ahora ha sido imposible verificar independientemente la afirmación del señor Abed Rabbo, y los militares dijeron anoche que las FDI [ejército israelí] “no atacan a civiles, sólo a terroristas de Hamas y la infraestructura.” Agregaron que: “Las FDI están investigando varias afirmaciones en relación con la Operación Plomo Fundido y responderán correspondientemente al fin de su investigación.”

El distrito se llama Abed Rabbo por el clan que vive allí en su mayor parte. El denso techo de hormigón de la casa ahora cuelga a un ángulo de más de 45 grados, y por lo menos otros tres grandes edificios han sido arrasados en el inmediato vecindario agrícola semi-rural. Khaled Abed Rabbo dijo que hubo una demora antes de que la ambulancia pudiera llegar al edificio porque la carretera desde el oeste había quedado intransitable por las maniobras de los tanques.

Los soldados permitieron finalmente que la familia se fuera a pie. Agregó que caminaron dos kilómetros antes de encontrar un vehículo que los llevara al Hospital Kamal Adwan. Dijo: “Yo llevaba a Suad, que estaba muerta, mi mujer llevaba a Amal y mi hermano Ibrahim llevaba a Samer.”

Agregó: “Nos somos de Hamás. Mis niños no son de Hamás. Y si iban a dispararle a alguien debiera haber sido a mí. Agregó: “Quiero que la comunidad internacional y la Cruz Roja Internacional pregunten a Israel por qué nos han hecho esto. Hablan de democracia, ¿pero es democracia matar niños? ¿Qué les han hecho los niños? ¿Qué les hizo mi casa? Destruyeron mi vida.”

La Ciudad de Gaza muestra señales de volver a una forma de normalidad mientras reabren más negocios. Las oficinas de la principal compañía telefónica palestina Jawwal reabrieron aunque esto no ha aliviado severos problemas de conectividad en la red móvil palestina.

Algunos policías de Hamás habían vuelto a dirigir el tráfico, aunque en pequeñas cantidades que antes de la ofensiva. Cifras no confirmadas dicen que 270 policías de Hamás fueron muertos, sobre todo en los ataques aéreos durante la primera semana. En un mitin de la victoria de ayer en la Ciudad de Gaza, partidarios de Hamás convergieron en una plaza cerca de los restos del edificio bombardeado del parlamento.

“Desconsoladora”: la cara fea de la guerra

El secretario general de la ONU, que se veía afligido, describió la devastación de Gaza como “desconsoladora” en una visita al área ayer después de 22 días de ataques israelíes.

“He visto sólo una fracción de la destrucción,” dijo Ban Ki-moon, de pie frente a un almacén de la ONU incendiado el jueves pasado por obuses israelíes. “Esto es espantoso y alarmante. Son escenas desconsoladoras que he visto y estoy profundamente acongojado por lo que he visto hoy,” dijo.

El señor Ban exigió una investigación exhaustiva del bombardeo israelí del complejo de la Agencia de Ayuda y Trabajo de la ONU. Funcionarios de la ONU dijeron que el complejo, que seguía humeando ayer, fue atacado con munición de fósforo blanco que supuestamente no debe ser utilizada en áreas densamente pobladas por el daño causado a civiles. El señor Ban dijo que los ataques israelíes contra las instalaciones de UNRWA y dos escuelas de la ONU en Gaza, en uno de los cuales mataron a 40 palestinos refugiados, eran “indignantes.”

Amnistía Internacional dijo que el repetido uso por Israel de las municiones a pesar de la evidencia de sus efectos indiscriminados y del daño para civiles “es un crimen de guerra.” El ejército israelí ha iniciado una investigación pero dice que combatientes de Hamas operan desde áreas densamente pobladas, y que utilizaron edificios de la ONU para ataques.

El señor Ban dijo: “Ha sido especialmente inquietante y desconsolador para mí como secretario general que no haya podido terminar esto más rápido,” dijo. Instó a Israel y a Hamas a “ejercer máximo control y a que den alas al cese al fuego.”

Donald Macintyre, The Independent/ ICH / Rebelión (Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens)