2010 · 12 · 27 • Patrick Mac Manus, Peace and Collaborative Development Network / Rebelión (Traducido para Rebelión por J. M. y revisado por Caty R.)

El club de los presos palestinos contra la crueldad de las detenciones militares israelíes

La idea del Club de los Prisioneros Palestinos (PPC siglas en inglés) nació en la prisión. Más de 10.000 palestinos están sufriendo abusos en sus derechos humanos en las prisiones israelíes, muchos de los cuales no están condenados por ningún delito.

Esta iniciativa de la población palestina encarcelada tiene como objetivo otorgar representación a los olvidados detenidos.

El PPC comenzó en una pequeña habitación alquilada de Belén. Acuden voluntarios de toda la Cisjordania para ayudar a las familias de los detenidos, evalúan las necesidades y proveen los servicios necesarios. Algunos de los empleados y voluntarios del PPC son ex detenidos que experimentaron en carne propia la crueldad de la detención militar israelí, y desean trabajar para alertar al público sobre esta cuestión y ayudar lo mejor posible a sus compañeros palestinos que se encuentran en la actualidad en esa situación.

El PPC actúa como centro de vigilancia e información. Emplea a abogados que visitan cada una de las 28 prisiones militares dos veces al mes. También acuerdan encuentros con determinados prisioneros. Estas visitas permiten al PPC seguir la pista de los detenidos; y junto con la Cruz Roja son las únicas fuentes de información para las familias que tienen parientes detenidos. En la mayoría de los casos el ejército israelí no se toma la molestia de contactar con los familiares de las personas a las que detiene, incluso aunque los detenidos sean menores de edad. Más aún, durante las visitas a la prisión, los abogados también recaban información sobre las condiciones de detención de los prisioneros.

El Club hace todo lo posible para proveer a los detenidos de las necesidades básicas que les niegan las autoridades del ejército, como por ejemplo ropa para protegerse del clima. Los fondos provienen de fuentes variadas. Una parte importante son donaciones, pero el PPC también presiona sobre los municipios y la Autoridad Palestina para obtener subvenciones.

El PPC también tiene que conciliar con las reglas israelíes. Por ejemplo, ya no está permitido entregar ropa directamente a los prisioneros. Solamente pueden hacerlo los familiares -a menos que los detenidos sean habitantes de Gaza, que tampoco tiene permitidas las visitas de familiares- entonces el PPC entrega la ropa a los parientes. De cualquier modo, las visitas familiares son poco frecuentes y complicadas. En primer lugar deben recabar un permiso de las autoridades israelíes; en segundo lugar las visitas se realizan en días específicos en los que la Cruz Roja coordina autobuses para llegar a los lugares de detención.

El PPC también apoya económicamente a los detenidos para que puedan comprar en las cantinas. Dependiendo de dónde sea originario el preso varía el importe. Los de la Cisjordania o Gaza reciben 1.000 shekels al mes, los de Jerusalén, 1.300 y, finalmente, 1.500 shekels para los prisioneros “palestinos de l948”, es decir, los palestinos israelíes.

La diferencia proviene del hecho de que a la Autoridad palestina y a los organismos palestinos como el PPC solo les está permitido proveer a los palestinos de Cisjordania Y Gaza. Cada mes el PPC abona una suma correspondiente al número de prisioneros a una compañía privada que funciona en el interior de la prisión y que a su vez acredita en la cuenta de los detenidos para que se puedan proveer en la cantina.

Los palestinos oriundos de Jerusalén y los israelíes, técnicamente, están bajo la responsabilidad de Israel, de manera que con el dinero se da directamente a los familiares que deben comprar afuera lo que sus parientes necesitan, los productos son más caros por lo que se justifica la diferencia de las sumas que se entregan.

¡Libertad para todos los prisioneros palestinos!

Apoye el Club de Prisioneros Palestinos. Más información en http://www.ppsmo.ps/portal/

Patrick Mac Manus, Peace and Collaborative Development Network / Rebelión (Traducido para Rebelión por J. M. y revisado por Caty R.)