2012 · 06 · 06 • Carlos de Urabá, Kaos en la Red

El muro de Ni'lin (Palestina): Monumento al odio y la segregación

En la actualidad ya se han concluido 550 kilómetros de muro, y el 30% restante será terminado en el plazo de un año. De nada valieron las declaraciones de repulsa y los discursos reprobatorios de las ONGs y los organismos de derechos humanos. El sionismo sabe jugar muy bien sus cartas y otra vez ha ganado la partida. (Ver vídeo)

« Nuestra historia está en las colinas de Samaria y de Judea (Palestina ocupada) » Benjamín Netanyahu.

« Jamás aceptaremos el regreso de los refugiados pues esos cientos de miles de personas se introducirían en un estado a cuya existencia se oponen, y cuya destrucción anhelan y desean » Abba Eban, histórico dirigente sionista.

El muro de "segregación" o de la "verguenza" continúa su construcción siguiendo los planes expansionistas del gobierno israelí.

«El muro de la verguenza» lo ordenó construir el primer ministro Ariel Sharon en el año 2003 como respuesta a los continuos ataques y atentados suicidas llevados a cabo por la resistencia palestina. Durante la intifada de Al-Aqsa, del año 2000-2005- muchos suicidas se inmolaron en autobuses, centros comerciales, restaurantes o discotecas en ciudades como Jerusalén, Tel Aviv. Haifa o Netania. El pueblo palestino frustrado tras el fracaso de los acuerdos de Oslo y Camp David optó por el recurso del martirio para dejar oír su voz de protesta.

Ariel Sharon y sus asesores diseñaron este « muro de separación » que tendrá un total de 770 km de longitud (le recortará a Cisjordania un 12% de superficie) -el muro de hormigón y ocho metros de altura supone un 15% del trazado de la barrera, mientras el 85% restante lo constituye una valla electrificada, con zanjas, caminos, trincheras, cuarteles, torretas de vigilancia, cámaras de televisión, sensores de rayos infrarrojos, ametralladoras teledirigidas y 90 puntos de control. « una barrera para la vida » así es como lo ha denominado el movimiento israelí favorable a su construcción.

El gobierno de Israel afirma que es prioritario brindarle seguridad a los 155 asentamientos ilegales y a los más de 250.000 colonos que viven en ellos. Pero los planes no se circunscriben solamente a Cisjordania y Gaza sino que en la frontera entre Israel y Egipto avanza con celeridad la construcción de una barrera de 255 kilómetros, con un coste de 270 millones de dólares; en el sur del Líbano (donde cooperan los cascos azules españoles con los soldados hebreos) se erige una muralla de las mismas características; en la frontera con Jordania, que casi en su totalidad es un campo minado, la quieren reforzar con una verja electrificada. ¡Bienvenidos! Peligro de muerte. Zona militar. El objetivo: blindar a cal y canto la tierra prometida. « No queremnos inmigrantes y terroristas que atenten contra el carácter judío y democrático de nuestro estado » expresó el primer ministro Netanyahu.

La Corte Internacional de Justicia, un organismo dependiente de la ONU, considera que el muro es ilegal y que por lo tanto debe ser demolido. Igualmente, el Tribunal de la Haya se ha pronunciado en contra porque viola la convención de las fronteras del año 1967 y el estatuto de Jerusalén oriental. En resumen el muro supone el principal inconveniente para lograr un acuerdo de paz justo y duradero.

Organizaciones como Amnistía Internacional, Human Rights Watch, Unicef consideran que incurre en una flagrante violación de los derechos humanos pues destruye la economía, los recursos naturales,-como se ha demostrado con la demolición de 546 granjas y la tala de 100.000 árboles- además de someter a la población civil a un trato vejatorio en los controles militares.

Los rabinos ultraortodoxos le exigen firmeza al gobierno judío para que no ceda un palmo de terreno conquistado en las guerras del 67 y el 73. Está escrito en la Torá: « Israel es el pueblo elegido y con eso basta » « los judíos no pueden mezclarse con los palestinos ya que son un peligro latente » manifiesta un editorial del diario Haaretz de Tel Aviv.

Por ahora no existe ningún atisbo de entendimiento ya que los argumentos religiosos y mesiánicos prevalecen por encima de la lógica y la razón. Tal vez dentro dentro de varias generaciones se puedan limar las asperezas y quizás se encienda una luz de esperanza. Hay quienes, por el contrario, piensan que sólo la venida del mesías podrá imponer la paz en « tierra santa »Es difícil comprender el por qué un pueblo como el judío que fue víctima de persecuciones, pogromos, víctima de los campos de concentración y el holocausto actúe de una manera tan ruin y despiadada. Psíquicamente revela un odio atávico que emponzoña sus corazones y los empuja a calmar su sed de venganza a cualquier precio. Tienen miedo de ahí que prefieran disparar primero antes que dialogar.

La historia nos relata algunos episodios que sería conveniente destacar: en el año 1516 el senado veneciano aprobó un decreto mediante el cual todos los judíos de la ciudad (los cristianos consideraban o consideran a los judíos un pueblo maldito) fueron confinados en una pequeña isla donde había una fundición de cañones -la palabra gueto proviene del antiguo vocablo italiano guetto que significa « fundición » El nazismo en la segunda guerra mundial creó guetos en los que obligaba a la población judía a realizar trabajos forzados. A los que no daban la talla los enviaban a los campos de concentración. Uno de los más famosos y más grande fue el gueto de Varsovia cuyos 380.000 habitantes sobrevivían cercados por un muro de tres metros de altura y 18 kilómetros de largo.

Sólo un cerebro maléfico y perverso es capaz de diseñar una obra tan monstruosa que imita a la perfección la barbarie nazi. Parece que el sádico torturador goza con el sufrimiento ajeno, e igual que un día ellos fueron las víctimas de los más espantosos crímenes, ahora son los victimarios. Humillar al enemigo aplicando el castigo colectivo es la táctica predilecta. El fin justifica los medios y todo está permitido: desde los asesinatos selectivos hasta disparar a los niños a quemarropa. El ángel exterminador Abadón, levanta su espada arrasando lo que se interponga a su paso.

El muro no es tan sólo una « cerca de seguridad » sino que pretende marcar la frontera definitiva del ¿futuro? estado palestino. Palestina no va a ser más que una patria virtual completamente desarticulada, sin continuidad territorial, una colonia dominada por Israel y dependiente por entero de las ayudas recibidas del exterior llámese ONU, EE.UU, Unión Europea, China, Japón o Rusia. Palestina carece de recursos naturales para autoabastecerse: en el plano hidrológico deficitario, sin fuentes de energía eléctrica, petróleo, ni desarrollo industrial, ni mucho menos una moneda ni un ejercito que haga valer su soberanía, y lo peor, sin una frontera por donde circulen sus ciudadanos y pueda importar y exportar sus productos libremente.

Ciudades como Ramala, Jenín, Tulkarem, Hebrón, Belén, Nablús, Qalquilia se encuentran bajo el control militar hebreo, los ciudadanos deben cumplir horas de requisas e identificaciones impuestos por las fuerzas de ocupación. Sólo se les permite acceder a determinadas zonas de Cisjordania exhibiendo, por supuesto, un documento de identidad expedido por las autoridades hebreas. La mayoría tienen prohibido visitar la ciudad santa de Jerusalén.

La Autoridad Nacional Palestina advierte que el muro de segregación no ha respetado la línea verde vigente desde el acuerdo de alto el fuego firmado en Rodas en el año 1949 entre las partes beligerantes (Jordania e Israel) se anexiona recursos agrícolas e hídricos, limita la libertad de circulación. El muro en algunos tramos divide pueblos, aldeas, campamentos de refugiados, huertas y sembradíos.

Ante el Tribunal Internacional de la Haya y la Asamblea General de las Naciones Unidas la ANP ha cursado las respectivas reclamaciones para que emita un fallo condenatorio al « muro de la verguenza ». En todo caso de antemano saben que es inútil pues los aliados de Israel ejercen su derecho a veto en el Consejo de Seguridad de la ONU. Al final el silencio cómplice ha legitimado este monumento a la segregación y el odio que no admite ninguna justificación posible. El gobierno israelí ha invertido 1.000 millones de dólares (con prestamos del Banco Mundial) para llevar a cabo este proyecto que no han dudado en calificar de vital para su defensa y seguridad. Las excavadoras y las aplanadoras han cumplido su tarea a la perfección.

En la actualidad ya se han concluido 550 kilómetros de muro, y el 30% restante será terminado en el plazo de un año. De nada valieron las declaraciones de repulsa y los discursos reprobatorios de las ONGs y los organismos de derechos humanos. El sionismo sabe jugar muy bien sus cartas y otra vez ha ganado la partida. Ellos son los triunfadores y no sólo imponen las condiciones a los vencidos sino al conjunto de la comunidad internacional. Es lamentable pero el tiempo pasa irreversiblemente y si no se reacciona con celeridad la creación de un estado palestino será inviable.

Las autoridades israelíes sostienen que se ha visto obligadas a construir este « muro defensivo » « cerca de seguridad » « valla de separación » o « cerca antiterrorista » (eufenismos que tratan de disfrazar la cruel realidad) ) con el propósito de detener la infiltración de terroristas y comandos suicidas que han provocado desde el año 2000 la muerte a más de 1000 de sus ciudadanos.

A partir de este momento en los mapas de la Cisjordania habrá que incluir esta demencial obra que se extiende desde el sur de Qalquilya hasta el campamento militar de Ofer, del asentamiento Gilo al sur de Jerusalem, hasta Carmel en el sur de Hebrón, luego se adentra en Cisjordania para proteger los asentamientos de Ariel, Gush, Etzion, Emmanuel, Karnei, Shomron, Guivat Zeev, Oranit, Maal, Adumim, Modi'in, y por último de Jenín la « serpiente de hormigón » cierra la jaula en el valle del Jordan. La colonizacion no se detiene ya que Knéset (parlamento) este año 2012 ha dado luz verde a la construcción de tres nuevos asentamientos, Bruchin, Sansana y Rechelim, y 1300 viviendas en en Kidmat Sion, Jerusalem oriental.

El muro tendrá graves consecuencias para el 30% de la población palestina, es decir, 270.000 personas que deberán pasar exhaustivos controles para acceder a sus viviendas, escuelas, universidades o a sus puestos de trabajo. 10 % del territorio Cisjordano quedará aislado por completo. Del mismo modo los campesinos y ganaderos verán obstaculizado su ingreso a sus campos de cultivo o de pastoreo. Entre tanto, a los colonos judíos se les facilitará el tránsito y la total libertad de movimiento.

Ni'lin es un pueblo palestino de 5.000 habitantes situado al suroeste de Ramala que se ha convertido junto a Bil'in en un símbolo de resistencia contra el muro de segregación. Y no es para menos pues el 40% de sus tierras de labor han sido confiscadas para levantar 5 asentamientos (Modi'in Illit, Hashmonaim, Maccabin Re'ut Ramat, Ganei Modi'in jurisdicción del Mateh Binyamin Regional Council of Israel -la mayoría habitados por judíos de origen norteamericano, Asquenazis y Sefardíes-) y una carretera. Los agricultores han perdido más de 6.000 olivos, cientos de árboles frutales y sus pozos de agua. Una desgracia que irremediablemente los ha conducido a la ruina. Igual camino llevan las empresas e industrias de combustible y gas que funcionan en Ni'lin.

Cada viernes, tras el salat yuma, cientos de habitantes del pueblo de Ni'lin se dirige al « muro de la verguenza »- como ellos lo llaman- a realizar la protesta o intifada. Se prepararan para atacar el destacamento militar que proteje al asentamiento judío de Modiin Illit -que con 50.000 habitantes es el más grande de Cisjordania. No hay otra alternativa que enfrentar al invasor con hondas, piedras y llantas quemadas. Las patrullas militares responden con el lanzamiento de gases lacrimógenos y balas de acero recubiertas de caucho. Por los menos desahogan su rabia e indignación y de paso presionan a los organismos de cooperación internacional y los tribunales de justicia israelíes para que atiendan sus demandas. Lo cierto es que la potencia ocupante aplica a rajatabla la política de hechos consumados sin que haya la más mínima posibilidad de revertir la sentencia. La tan mentada « hoja de ruta » no es más que un certificado de defunción rubricado en los mapas.

Los palestinos acuciados por la crisis económica y el desempleo no tienen más remedio que trabajar en los asentamientos de Cisjordania. Se cifran en más de 21.000 la mayor parte obreros, agricultores, jardineros o basureros al servicio de los colonos judíos. Incluso, aunque parezca paradójico, cientos de obreros palestinos participan en la construcción del muro -como es el caso de Walajah- Saben que cavan su propia tumba pero no les queda más remedio que tragarse el orgullo propio pues necesitan el dinero para mantener a sus familias.

El gobierno hebreo pretende reactivar el proyecto de crear parques industriales en Cisjordania -suscrito en los acuerdos de Oslo con los funcionarios de la ANP- pero que quedó paralizado tras el comienzo de la intifada de Al-Aqsar- con el fin de instalar maquilas. Los empresarios judíos están muy interesados en explotar la mano de obra barata palestina que promete generar sustanciosos dividendos. Las leyes laborales israelíes son bastante rigurosas y como el 60% de los palestinos vive por debajo de la línea de la pobreza es la hora de echarles una mano. De sobra se conoce que los empresarios palestinos se han aliado con los sionistas para sacar tajada. Desde la visión capitalista podría decirse que el muro encarna dos elementos necesarios para el éxito: seguridad para los businessman judíos y empleo para los obreros palestinos. « es preferible ocupar la gente antes a que se conviertan en terroristas » declaró del prestigioso industrial israelí Stef Wertheimer en una cena de gala con Netanyahu. « Los palestinos no pueden sino alegrarse de trabajar para alimentar a sus familias. Es ahí donde tenemos que insistir para alcanzar la paz » Los Batustanes surafricanos son una clara referencia de lo que se avecina. La lucha política pasará a un segundo plano o tal vez a un tercero o un cuarto.

Los datos no mienten y nos han demostrado que el mundo rural palestino se encuentra en vías de extinción. Los campesinos y ganaderos víctimas de la ocupación y el expolio no tienen otra alternativa que engrosar las filas del proletariado en un desesperado intento por salvarse de la quema. El desempleo en Cisjordania con una población activa de 560.000 personas sobrepasó este mes de mayo la cota del 43% de paro. Es una prioridad crear en los próximos cinco años más de 100.000 empleos o de lo contrario el estallido social será irreversible.

Según las últimas noticias « Israel da por muerto el proceso de paz con los palestinos ».-así lo declaró el Ministro de Defensa, Ehud Barak, el pasado 30 de mayo. Además, negros nubarrones se ciernen sobre el futuro de Oriente Medio tras las intifadas árabes de Túnez, Libia, Egipto, Bahréin, Siria o Yemen que han el complicado aún más el panorama. Como si fuera poco los mediadores del famoso « Cuarteto » ( el secretario general de la ONU, el representante de la Política Exterior de la Unión Europea, el ministro de Asuntos Exteriores ruso y la Secretaria de Estado de norteamérica) se mantienen a la expectativa sin que demuestren ningún interes por el tema. En principio La OLP no hablará con Israel hasta que no pare la construcción de los asentamientos en Cisjordania y autorice el regreso de los refugiados .

Carlos de Urabá, Kaos en la Red