2012-10-04 06:10:21 / Fuente: RTVE.es / Agencias AFP - EFE
Junto con la inscripción "Jesús, hijo de p...", se leía, también escrito con pintura azul, "el precio a pagar", indicó la Custodia franciscana de Tierra Santa en su página internet, lo cual lleva a pensar que se trata de colonos israelíes ultraderechistas.

Imagen del monasterio franciscano en el Monte Sión de Jerusalén, en cuya puerta han pintado frases insultantes en hebreo.AFP
El convento de San Francisco, un importante lugar para los cristianos, se halla cerca del Cenáculo, donde, según el Nuevo Testamento, tuvo lugar la última cena de Cristo con sus discípulos.
El grafito ya había sido borrado en la mañana del martes, constató la AFP.
El portavoz de la policía israelí, Micky Rosenfeld, indicó que se había iniciado una investigación sobre lo ocurrido.
La política del "precio a pagar", que aplican colonos israelíes ultraderechistas, consiste en atacar objetivos palestinos y árabes, si bien también puede dirigirse contra las fuerzas armadas de Israel o israelíes de izquierda.
Colonos israelíes y grupos ultraderechistas practican una política de represalias sistemáticas cuando el Estado de Israel toma medidas que consideran hostiles a la colonización de los territorios palestinos.
En los últimos meses se han producido ataques similiares contra iglesias y mezquitas. En septiembre, el desconocidos quemaron la puerta del monasterio católico de Latrún, un acto que fue condenado por el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.
El presidente israelí, Shimón Peres, condenó este nuevo acto de vandalismo y afirmó que "va contra los principios del judaísmo".
"No debemos causar daño a los santuarios de otras religiones. Las acciones de este grupo van contra los principios de la religión judía y perjudican a Israel", dijo Peres durante una visita a la cabaña de uno de los rabinos jefes de Israel, con motivo de la fiesta de los Tabernáculos.
Para el negociador palestino Saeb Erekat, "después de 45 años de ocupación israelí, la cultura del odio y el racismo se ha convertido en la corriente central entre los israelíes".
"Sus libros de estudio y las declaraciones de sus políticos defienden que Jerusalén es exclusivamente judía y rechazan totalmente la identidad palestina cristiana y musulmana de la ciudad", agregó.
A pesar de los numerosos ataques atribuidos en los últimos años al autodenominado grupo "Lista de precios" los organismos israelíes de seguridad no han detenido a casi ninguno de sus activistas.
Una de las razones, según un reciente reportaje local, es que actúan casi como un servicio secreto, con peldaños de información que bloquean el avance de las investigaciones.
Un monje se encuentra junto al graffiti rociado en una pared en la entrada del monasterio Latrun cerca de Jerusalén, el pasado 04 de septiembre 2012. (Reuters / Baz Ratner)
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