2012-10-12 06:26:39 / Fuente: Comité Español de la UNRWA
La falta de financiación también ha afectado durante los últimos años al sistema educativo, que se ha visto sobrecargado de trabajo, con el 94% de las escuelas funcionando en dos turnos. Muchos de los estudiantes que asisten a clase en las escuelas de la UNRWA viven por debajo del umbral de pobreza.
A pesar de las adversidades, dos profesores de las escuelas de UNRWA en Gaza son un todo un ejemplo para los educadores de todo el mundo.
Refugiada, madre de tres hijos y maestra

La historia Salam al-Ramli es similar a la de muchas personas de su generación. Su marido falleció durante la primera Intifada, y a los 47 años de edad, Salam se encontró viuda y con tres niños a los que criar sola.Con el apoyo de su familia y de UNRWA, se graduó en la universidad y consiguió un trabajo como profesora en la escuela local de UNRWA.
Con su salario, ha sido capaz de mantener a sus hijos y, con el tiempo, también ellos han podido seguir los pasos de su madre e ir a la universidad.
En la escuela en la que trabaja, su dedicación y sensibilidad, así como el uso de métodos modernos de enseñanza, se llevan por igual los elogios de los estudiantes y el personal. "Desde que Salam se unió a nuestra escuela, el cien por cien de sus estudiantes ha aprobado con éxito", dice al-Radia Shorafa, el director del centro, quien agregó que Salam ganó recientemente un premio por su dedicación.
Muein supera su discapacidad para inspirar a los estudantes

Muein Hijazi tenía nueve años cuando su vida cambió para siempre. En junio de 1967, durante las hostilidades entre árabes e israelíes que provocaron que Cisjordania y Gaza quedaran bajo control israelí, la explosión de un proyectil de artillería cerca de donde se encontraba le provocó la pérdida de un brazo. Su familia, que ya se encontraba en una grave situación económica, vio complicarse su situación al tener que hacer frente a los costes derivados de los cuidados que necesitaba Muein.
A pesar de su discapacidad, Muein insistió en obtener una educación y fue a la universidad. En 1980 se unió a UNRWA como maestro de primaria y pronto comenzó a recibir elogios por su dedicación al trabajo.
Durante los últimos tres años ha trabajado en la escuela de primaria Al Shati, en el campamento beach, al norte de la Franja. Muein utiliza las nuevas tecnologías, en la medida de los posible, en sus clases, algo que no es fácil teniendo en cuenta la escasez de recursos. Su apuesta por la innovación también se traduce en buenos resultados, la tasa de aprobados entre sus alumnos supera el 90%.
El director del colegio, Ahmand Lubbad, solo tiene elogios para referirse a los métodos de enseñanza que utiliza y asegura que el efecto que tienen tanto entre los estudiantes como entre los maestros e smuy positivo.
"Durante sus clases se realizan multitud de actividades que permiten interactuar a los niños y su modo de enseñanza motiva a otros profesores a hacer mejor su trabajo", dice uno de sus alumnos, quien comenta también que "Muein no solo es creativo y paciente, sino que sus estudiantes se esfuerzan por hacer lo mejor posible en el aula.
Fuente: Comité Español de la UNRWA
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