2013 · 01 · 25 • Vanesa Jerus, Kaos en la Red

Nicolás Morás: Israel, genocidio en Palestina y libertarismo

El Estado en Carne Viva: Historia de Israel y crítica libertaria trabajo completo. Por Nicolás Morás Dirigente de Izquierda Libertaria y investigador del C4SS (center for stateless society).

“Ruido de sirenas, lluvia de misiles, masivos bombardeos, decenas de víctimas, incluso mujeres y chicos, en una dramática escalada que nadie sabe si terminará, o no, con una invasión terrestre” 

Reflexiono sobre una tragedia distópica, que se da a la par de las masacres de inocentes por parte de las Fuerzas de Defensa del Estado de Israel mientras escribo estas lineas, y cada mes de todo año desde 1947 y sin un final definido. No es un drama separado, sino uno consecuente pero particularmente histriónico: que en los suplementos internacionales de cada periódico y revista que abro se tome con naturalidad la guerra en Medio Oriente. Una complicidad silenciosa entre los editores, los articulistas e incluso los lectores que envuelve la premisa de que es normal que un estado invasor bombardee a la población civil y el resto del mundo lo interprete como una respuesta más o menos lógica al terrorismo de Hamas (o Al Fatah, al caso).

Sin paranoia, respaldado por toneladas de páginas de diarios de todo Occidente, esta premisa vale exclusivamente para dos estados, los dos más agresivos —y si se quiere mejor armados— de la actualidad: el del imperio estadounidense y el de Israel.

No es casual que después de la guerra fría, con la victoria económica del dizque capitalismo corporativo y el triunfo relativo de la derecha a nivel ideológico global, dos sucesores del Imperio Británico estén justificados por la ponderada “Comunidad Internacional” para hacer lo que se les venga en gana. Pero hoy no hablaré del imperio estadounidense, que junto al estado alemán y el infame negocio de la indemnización entre gobiernos, financia al terrorismo de estado sionista.

Me toca pronunciarme sobre las innegables intenciones de extermino a los palestinos por parte del todopoderoso gobierno de Netanyahu que disfruta de cada acción violenta de la Intifada, porque así se obtiene el prostituto quórum para proseguir intensamente con el plan por tiempo indeterminado. Plan heredado de los fundadores de las Sayeret Matkal, los “próceres” de la Guerra del Yom Kipur y presente en cada escaño de los partidos tradicionales en la Kneset (Congreso) y en los postulados de Theodor Herzl.

¿De qué se trata el Estado de Israel?

A priori, todo estado es un ilegítimo monopolio de la violencia sobre un territorio, que puede o no mutar en el tiempo, al igual que las estructuras de poder que sostienen a los estados y los vínculos de dominio entre éstos y las sociedades.

Pero en el marco del ocaso del viejo imperialismo, terminando la Primera Guerra Mundial, nacieron estados coloniales o asociados en África y Asia para atajar la desintegración de las potencias europeas.

Si bien pasaron a existir estados abarcando políticamente varios territorios antes inconexos, también varios grupos de personas con facciones colectivistas tradicionalmente enfrentadas, más la explotación económica de las companías lobbystas imperiales, convirtieron a África en el desastre que es en la actualidad.

Pero no es el caso de Israel.

El Mandato Británico de Palestina era una región de 27 mil kilómetros cuadrados que la Sociedad de las Naciones otorgó a Reino Unido (con pobladores y propiedades incluidos) y que por una amable disposición de la Corona, ejecutada por el canciller inglés Arthur Balfour, albergaría una fracción de territorio para la creación de una Patria Judía.

Dicha epopeya de ingeniería social se denominó Declaración Balfour y ni más ni menos que un equipo dirigido por el Barón Lionel Walter Rothschild, fiel representante del empresariado judío, concretaría.

Durante la década del 20 y contra la expresa oposición de la mayoría palestina, se le cedieron terrenos expropiados a la inmigración judía que superó las 100 mil personas gradualmente. Lector, no se equivoque, no era una inmigración libre.

El sindicato único Histadrut decidía a qué aspirante se le permitiría instalarse y cuántas hectáreas de tierra robada adjudicar.

(…)

En 1939 el gobierno británico restringe la inmigración judía al territorio, excluyendo la ola de emigrantes por el avance del nazismo de la “Tierra Prometida” (Libro Blanco).

En la década del 40 comienza la guerra de guerrillas de organizaciones terroristas judías (Haganá, el Irgun Zvai Leumi y especialmente Banda Stern) contra la población inglesa y árabe.

En mayo de 1948 los auto-declarados referentes de Israel, a la cabeza David Ben Gurión, y con auspicio enérgico de las Naciones Unidas y el estado alemán, fundan oficialmente el Estado de Israel.Cabe destacar que los oficiales que comandaron las primeras Fuerzas de Defensa (irónico título, porque son ejército de ocupación permanente) fueron guerrilleros, a su vez entrenados en un principio por varias organizaciones militares inglesas para contener las rebeliones árabes en la época colonial.

Se sucedieron a este hecho las invasiones por parte de los estados árabes aledaños (Libia, Egipto, Siria, etc.) en paralelo a la coalición palestina con tropas civiles voluntarias provenientes de varios países.

Esto es la “Guerra de Independencia Israelí“, pintada como heroica resistencia por la prensa del establishment y objetivamente un mal chiste en la historia, dado que es uno de los pocos casos de la Guerra Fría donde se contó con apoyo político y económico del Bloque Socialista y el Bloque Capitalista, entrando las dos Alemanias, EE.UU. y U.R.S.S. en competencia por conquistar una alianza con ese estratégico gobierno judío enquistado en Medio Oriente. Para 1949 finaliza la contienda con la victoria hebrea, y el número de bajas inaugura uno de los genocidios más crueles del siglo XX: Israel, 6.373 muertos (4.000 soldados y 2.373 civiles) y Palestina, estimado entre 10.000 y 15.000 muertos.

En 1950 se inicia una política inteligente por parte de la ingeniería social israelí: proclaman la Ley del Retorno e incentivan una inmigración judía masiva que reparten para colonizar territorios fronterizos conflictivos. Se ordena el Servicio Militar Obligatorio integral y la obligación de Lealtad Permanente a los ciudadanos —primero hombres y luego mujeres, que constituyen las Fuerzas de Reserva más fuertes del mundo. Es durante esa década que sucede la consolidación de la sociedad militarizada, la invasión civil y la construcción de una economía cercana al socialismo de estado: industrial-militar, subsidiada por los gobiernos estadounidense y alemán y la oligarquía judía de gran parte del mundo.

En 1952 el gobierno de Gamal Nasser tiene afinidad con el norteamericano, y el celoso estado israelí en plena creatividad llevó a cabo la Operación Sussanah para 1954,que consistió en una movida de inteligencia militar que atacó blancos ingleses y estadounidenses en territorio egipcio, firmando las agresiones como árabes. “Asunto Lavon” para la prensa occidental, las agresiones encubiertas fueron recién reconocidas ministerialmente en 2005.

Un dato a tener en cuenta es el Yishuv. Yishuv es el término que denomina a la población judía que vivía en Palestina antes del Mandato Británico. Dos hechos a destacar: desde la consolidación del Imperio Otomano en el s. XVI hasta entrado el siglo pasado, se convivió en relativa armonía, con períodos prolongados de convivencia y cohesión social en Palestina, incluyendo las épocas de primera resistencia contra la invasión inglesa. Así como al día de hoy existen los rabinos y referentes judíos anti-sionistas muchos judíos palestinos advirtieron la sideral injusticia de la expropiación de tierras a los árabes y abogaron porque se reduzca el flujo de inmigración europea.

Un aspecto a destacar es que los precedentes armados de la Intifada (Ejército Árabe de Liberación y Santo Ejército) estaban enfrentados por la oposición laicisimo/islam e incluso varios voluntarios del EAL no manifestaban interés en la formación de un estado palestino sino en la igualación de derechos y libertades entre judíos y árabes.

Hasta aquí con la macro-historia, enumerando los hechos destacados hasta la más reciente invasión:

- La Guerra de Suez
- La Guerra de los Seis Días
- La Guerra del Yom Kippur
- Septiembre Negro
- Primera invasión al Líbano en 1982.
- Primera Intifada
- Construcción del muro en frontera con Cisjordania
- Invasión al Líbano en 2006
- Represión en Franja de Gaza 2008-2009
- Operación Columna de Nube (2012)

Mapa de perdidas de territorio palestino

“Contra viento y marea siguen luchando por sus libertades individuales, económicas y organizativas, esta gente (los palestinos) que es rehén de la hipocresía internacional y la mezquindad de los estados burgueses y la prensa desinformativa es el máximo ejemplo de solidaridad humana en contra de la injusticia de la historia universal y lo que hagan unos pocos exaltados (y con razones) no los define así como los asesinos de Tel Aviv no resumen al judaísmo.

Lo digo sin miedo, si todos los judíos fueran aquellos que vi matando niños en los Altos del Golán, Hitler sería un héroe. Pero no es así, y tanto Hitler como Dayan y su cómplice Johnson dejan sus nombres a la historia roja, la historia del genocidio” –Bobby Seale, corresponsal del Partido Pantera Negra en Palestina.

“El problema del territorialismo judío es que su razonamiento fallido, como el de cualquier nacionalismo (…) ensaya su práctica salvaje en poblaciones civiles enteras que ya han sido desplazadas de sus propiedades con el aval determinante de los fanáticos cristianos en occidente y el Imperialismo occidental en su más moderna expresión” – Murray Rothbard, economista e historiador de tendencia libertaria

Vivir el Apartheid

Los Planes difieren, los Planificadores son todos iguales

Frederic Bastiat

El leitmotiv de los tiranos de hoy, mañana y siempre, soviéticos, romanos y fascistas, imperialistas occidentales, religiosos o nacionalistas es forzar a la gente a actuar de acuerdo a sus planificaciones y sus objetivos superiores. En el caso del exterminio, la búsqueda de consecución por parte de los opresores se traduce en que la vida cotidiana de 4 millones de palestinos se limite al sectarismo forzado y sistemático, la explotación económica, la expropiación y destrucción de sus propiedades, el sometimiento y adoctrinamiento cultural, la expulsión geográfica… y todo un aparato criminal-militar en tierra para garantizar el proyecto israelí en “tiempos de paz”.

Imagínate convivir con la amenaza del Leviatán quemando tus pupilas día a día, caminar entre andrajosas callejuelas teñidas por sangre…

Mutilados, terror.

Desaparecidos, terror.

Uniformes verde oliva, terror.

Homogeneizado por el bando dominante, y tu identidad individual contenida, además, por los fundamentalistas islámicos y su relativo éxito, y sus adherentes desesperados y suicidas, rindiéndole mal los honores a su gente arrasada al ir a arrasar a los inocentes al otro lado del muro.

Muro, frontera, terror.

No hay muchos más adjetivos para definirlo; es tan real como el fuego, pero están los quemados para darte un testimonio más contundente que todas mis letras juntas:

“La situación de Gaza como ustedes ven en el noticiero es de bombardeos por donde quiera, cuando el sol cae nadie puede salir de su casa, nadie en toda Gaza está seguro. Desde el 14 de noviembre a las 4 pasado meridiano hasta ahora ( miércoles ), han muerto 147 palestinos y hay 1.200 heridos, más de 60 niños han perdido la vida y hay más de 100 casas destruidas, pero las cifras cambian a cada segundo. Uno está en su casa y no sabe en qué momento le caerá un cohete que lo haga volar, pero no salgo desde que empezó la guerra.” –Testimonio de joven palestino, 23 de Noviembre de 2012, larepublica.es

“(vivir en Palestina y trabajar en Israel) significa ser ciudadano de segunda o de tercera, vivir la hostilidad de los polis que te tratan como terrorista en un muro que te separa de la gente con derechos y estar amenazado en la retaguardia con personajes macabros que parecen sacados del Antiguo Testamento (referido a los punteros árabes)” —Jordi Évole, colega que exploró Transjordania, las colonias israelíes en territorios ocupados y la Franja de Gaza para una emisión especial de su programa Salvados en el año 2011.

Los enajenados que toman partido abiertamente o no por Israel me llaman “propagandista” como si fuera un insulto. Soy periodista, y escribo. Soy periodista libertario, y tomo partido por la gente inocente. Y soy persona, y hay cosas que me impactan pese a que normalmente rehúso al sensacionalismo como método de comunicación.

Siendo mucho más joven, a eso de los 13 años, escribí un informe totalmente sesgado por mi simpatía al sionismo sobre la historia de Israel para el colegio. Por esas vicisitudes del destino tuve que escribir dos años luego, en 2010, sobre el terrorismo de estado. Recordé que en el primer informe había copiado la mención de algún zurdo sobre “el terror militar” y cuando me remití a la fuente original me topé con la única imagen que puede resumir 50 siglos de estado en carne viva:

Estés o no estés al tanto de la investigación histórica anterior o aunque aún no entiendas mi punto de vista libertario sobre el asunto te invito a hacer un ejercicio mental:

Pensá que vos sos ese muchacho y que las circunstancias te llevaron a estar ahí. Hay toda una historia detrás, que con suerte puedas ojear en destellos cuando pestañeás entre metales y aturdido por los tiros, atado a las rejas que defienden a tus captores.

¿Hay algún tipo de justicia que concluya en esto?

¿Hay alguna justificación salvaje?

¿La defensa de los que viven del otro lado del muro?

El máximo desafío probablemente sea pensar como el sub-oficial israelí que ató a ese chico ahí, porque el concepto obediencia debida puede sonarte familiar… pero en los hechos, acá está, personificado.

Hebrón

Hebrón, capital de hecho de Cisjordania, a 30 kilómetros de Jerusalén: como varias, una ciudad “sagrada”, un lugar de peregrinación para los judíos, cristianos y musulmanes y sus disociaciones de la realidad que les permiten orgasmos psicodélicos mientras el infierno se vive a su alrededor.

En Hebrón se vivieron las primeras expropiaciones británicas de tierra palestina y hoy persiste uno de los principales asentamientos judíos en los resquicios de Palestina. En el corazón de los resquicios, por cierto. La intolerancia es la rutina de sus habitantes.

Los vecinos en guerra, entre civiles, contra el ejército invasor, guerras de individuos contra sí mismos de consciencias destrozadas, espejos rotos de vidas confiscadas.

Recomiendo a todos los lectores que vean este documental, Hebrón por sus protagonistas (inglés):

 

 

 

 

Perspectivas libertarias y conclusión.

“Las ideas no se matan, pero hay ideas que asesinan”

“Los peores sicarios de la opresión no disparan, escriben” Frantz Fanon , fundador del anti-imperialismo moderno.

“El Sionismo además de traumatizar la situación política y humana misma en el Medio Oriente a quebrado la opinión pública mundial como prácticamente ningún suceso en el Siglo XX” –Gabriel Kolko, historiador marxista y libertario.

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Ya pasó un largo mes desde la última invasión israelí a los reductos palestinos y es hora de completar esta trilogía. Pensamos, junto al editor de OV Daniel Duarte, que en su momento un sólo artículo podría resumir la perspectiva libertaria sobre este fenómeno.

A medida que avancé en el trabajo concluí en que para entender nuestras conclusiones ustedes deberían también conocer algo de los orígenes de este conflicto e incluso los testimonios de sus víctimas directas. Por esto las entregas I, II A y II B.

¿Saben qué motivó esta trilogía?

Un artículo del “libertario” cercano a la derecha socialdemócrata Steve Horwitz, pronunciando esas típicas falacias comparativas de la construcción capitalista del relato histórico como “El gobierno de Estados Unidos es malo, pero imagínense el de la Unión Soviética stalinista.”

Los que desconozcan las profunda perturbaciones filosóficas y éticas de la derecha “libertaria” y las posiciones de los lib

rtarios en serio al respecto de estos hechos se quedan con una visión muy triste de esta corriente.

 

He escrito mucho para contrarrestar los efectos devastadores de la profanación conservadora de la terminología liberal libertaria por ejemplo en Liberalismo, Libertarismo y Profanación. Allí, estimados lectores, podrán informarse más acerca del tema.

Ya Ayn Rand , novelista célebre e insigne de este sector de la sociedad se pronunciaba enérgicamente a favor de la existencia de Israel siendo coherente con su defensa romántica del imperialismo estadounidense, el capitalismo corporativo y la ideología egoísta que supuestamente caracteriza a su bloque geopolítico.

Su exegeta vivo y heredero Leonard Peikoff del Ayn Rand Institute también se lució por apoyar el accionar sionista contra las vidas, libertades y propiedades de los árabes, además de avalar reiteradas veces la invasión estadounidense en Irak y sugerir que se invada Irán.

Si es de su interés, contacten con los referentes del minúsculo randianismo argentino, Eduardo Marty y el juez federal Ricardo Rojas para obtener más datos sobre estas perversiones morales, tan suyas.

Es de esperar que la mayoría de los “libertarios” de derechas sean unos apologistas del exterminio, dado que parten de una visión distorsionada de la realidad donde la cultura estadounidense, e hilando más fino, la tradición judeo-cristiana, es muy superior a las culturas europeas-continentales contemporáneas notoriamente más tolerantes y progresistas, y por supuesto a cualquier reclamo de respeto por parte de los individuos que no tuvieron el buen tino de nacer en Londres, Arkansas o alguna alegre colonia.

A esta enajenación prometo dedicarle un ensayo crítico en el futuro, como hizo el gran Roy Childs contra la historiografía económica del establishment. Pero quiero retomar el punto: no soy el primero, único ni último liberal que denuncia las raíces y consecuencias de este conflicto. Dos de las columnas más destacables son ésta del periodista radial y divulgador canadiense Stephan Molyneux acorde a todos sus trabajos críticos del nacionalismo y otras excusas para el asesinato y saqueo masivos, y ésta de mi colega del C4SS, el investigador Anthony Gregory y sus comentarios agudos sobre la retórica de los políticos sionistas.

También como antes cité Murray Rothbard trató el tema en “War Guilt” y numerosas publicaciones. Tuvo sin duda muchísimos errores, pero éste no fue uno de ellos. Todos destacan además que los perjuicios del terrorismo de estado israelí y de las acciones de Hamás o Hezbollah no se limitan a los civiles palestinos, sino también a los civiles e inocentes que habitan en Tel Aviv, Jerusalem, etc. Una gran influencia sobre el Partido Panteras Negras respecto a su solidaridad con la gente de Palestina fue el gran comunicador libertario y difusor de la auto-gestión Karl Hess, referente histórico del Movimiento Libertario.

Niño palestino usado como escudo humano 

Ahora, ya repasamos las razones históricas de Israel, una cronología de los incidentes más violentos y la suba de tensión que polarizó los colectivos “árabe” y “judío”.

Estoy en condiciones de concluir que la eterna guerra en Medio Oriente, que como dije al principio, uno de los fenómenos más sangrientos de la historia de la humanidad, es resultado de la expresión superior de la ingeniería social imperialista occidental y se mantiene por los intereses políticos y militares estructurales de Estados Unidos y algunos estados más, solventando también un intento ineficiente de justificación masiva a través de la cobertura sesgada de los medios de comunicación corporativistas con el objetivo de promover una reforma reaccionaria a la tendencia latinoamericana y europea al juicio crítico y la cooperación voluntaria como instrumento pacificador.

Karl Hess 

Finalmente, atribuirle a los estados o a las naciones los derechos de las personas (propiedad, legítima defensa, vida, tránsito, etc.) desencadena la agresión real contra los individuos mismos, que son víctimas o victimarios y protagonistas de cualquier evento histórico —dado que la realidad desconoce banderas.

El día que todos seamos conscientes de esto y nos centremos en la gente y no en las banderas, probablemente debilitemos lo suficiente a los estados responsables como para que se agote el combustible de este crimen aberrante llamado estado de Israel.

Fuente: Kaos en la Red

Vanesa Jerus, Kaos en la Red