2015 · 12 · 29 • Fuente: Michael Omer-Man, +972 Magazine / Traducción: Javier Villate en el Blog Disenso

Israel admite que ha rociado herbicidas en la Franja de Gaza

El ejército israelí ha confirmado que ha utilizado avionetas fumigadoras para erradicar la vegetación —y quizá inadvertidamente los cultivos agrícolas— dentro de la Franja de Gaza la semana pasada. Según las autoridades palestinas, más de 420 acres (unos 1,7 kilómetros cuadrados) de tierra han resultado dañados por las fumigaciones.

Un agricultor palestino camina por tierras de cultivo cerca de la frontera oriental de Gaza, Al Montar, 17 febrero 2014. Al fondo, a la izquierda, se puede vislumbrar una torre de vigilancia y la valla fronteriza israelíes. (Foto: Ryan Rodrick Beiler / Activestills.org)

Desde hace varios años, el ejército israelí ha mantenido unilateralmente una letal “zona de exclusión” en el territorio palestino limítrofe con Israel. Ahora, según parece, ha decidido imponer una “zona sin cultivos”.

“La fumigación aérea de herbicidas e inhibidores de germinación se ha llevado a cabo la semana pasada a lo largo del área limítrofe con la valla fronteriza con el fin de facilitar las continuas operaciones de seguridad”, dijo a +972 un portavoz de las fuerzas armadas israelíes el domingo pasado.

Funcionarios del ministerio palestino de agricultura dijeron a la agencia de noticias Maan que, según los agricultores, los aviones israelíes habían fumigado sus tierras adyacentes a la valla fronteriza varios días seguidos. Los cultivos de espinacas, guisantes, perejil y frijoles habrían sido destruidos en el área de Al Karrara, al este de Jan Yunis, y en el área de Wadi al Salka, en la parte central de Gaza.

El portavoz del ejército no respondió a las preguntas sobre la destrucción de cultivos agrícolas. Y los medios israelíes no informaron sobre el uso de herbicidas en Gaza.

Un soldado israelí apunta con su fusil hacia manifestantes palestinos desarmados junto a la valla fronteriza que separa Israel y Gaza, cerca del paso de Nahal Oz, 30 octubre 2015. (Foto: Ez Zanún / Activestills.org)

El ejército israelí ha impuesto durante años una letal zona de exclusión junto a su valla fronteriza con Gaza. Ha matado al menos a 16 palestinos y herido a más de 380 por haber entrado en dicha zona o haberse acercado a ella en los últimos meses, la mayoría de los cuales participaban en manifestaciones cerca de la valla.

Los agricultores y los recolectores de chatarra son también atacados regularmente cuando se acercan a la valla. Los palestinos afirman que muchos de esos ataques son contra personas que se encuentran fuera de la zona de exclusión. Solo en muy raras ocasiones, el ejército israelí ha alegado que los palestinos a los que han disparado estaban armados.

La fumigación de cultivos con herbicidas y los disparos contra personas de todas las edades y condición en las proximidades de la valla fronteriza ponen en peligro las vidas de la población civil y sus medios de subsistencia”, ha dicho Shai Grunberg, portavoz de Gisha, un grupo israelí de derechos humanos que trabaja para promover la libertad de movimientos de los palestinos de Gaza. “En virtud del control sustancial que Israel ejerce sobre la Franja de Gaza, el derecho internacional exige que facilite la vida normal en la Franja”.

Desde una perspectiva militar israelí, la zona de exclusión ayuda al ejército a contrarrestar la colocación de artefactos explosivos improvisados, las emboscadas y la infiltraciones por la frontera. Las fuerzas terrestres penetran regularmente en la Franja con el fin de despejar los obstáculos que dificultan la visión de los soldados, lo que supone la destrucción de estructuras, árboles y cultivos. La lógica que se encuentra detrás del uso de herbicidas en áreas de vegetación y cultivos a lo largo de la frontera parece ser, una vez más, facilitar la vigilancia de los soldados que guardan la frontera.

Trabajadores palestinos recuperan materiales de construcción cerca del paso fronterizo de Erez, en la frontera norte de Gaza con Israel, en Beit Hanún, el 18 de febrero de 2014. Un arma con control remoto está montada en una torre de vigilancia israelí cercana. (Foto: Ryan Rodrick Beiler / Activestills.org)

El ejército israelí ha dado informaciones contradictorias sobre la zona de exclusión en los últimos años, en particular sobre su extensión y sus procedimientos para atacar a los civiles que entran en ella por diferentes razones. De las explicaciones dadas en los últimos meses, parece que la zona de exclusión abarca 300 metros desde la valla fronteriza, pero dicen que a los agricultores se les permite acercarse a pie a una distancia de cien metros. Sin embargo, según Gisha, esa distancia varía de una zona a otra.

No obstante, el ejército no ha desvelado cómo distingue entre agricultores y el resto de los civiles, o entre civiles y combatientes.

“Un principio fundamental del derecho humanitario internacional es la distinción entre combatientes y civiles”, dice el grupo israelí de derechos humanos B’Tselem en un informe sobre la zona de exclusión de Gaza. “Cuando no está claro si las personas son civiles o combatientes, deben ser tratadas como civiles”.

Un pastor palestino cuida sus ovejas cerca de la frontera septentrional entre Gaza e Israel, en Beit Hanún, el 18 de febrero de 2014. (Foto: Ryan Rodrick Beiler / Activestills.org)

En la guerra de Vietnam, EEUU fumigó amplias zonas del país con el famoso “agente naranja”, napalm y otros herbicidas y defoliantes con el fin de destruir las selvas donde se ocultaban los vietnamitas. Cuando los efectos ambientales y en la salud humana de estas fumigaciones se hicieron más claros, la comunidad internacional aprobó la Convención ENMOD (Convención sobre la Prohibición de Utilizar Técnicas de Modificación Ambiental con Fines Militares u Otros Fines Hostiles), que restringe el uso de herbicidas con fines militares y que entró en vigor en 1978. Israel no ha firmado la convención.

Además de establecer esta zona de exclusión a lo largo de la frontera terrestre con Gaza, que afecta severamente a los agricultores palestinos, el ejército israelí ha impuesto, también, estrictas y, a veces, letales restricciones en las áreas marítimas en las que faenan los pescadores palestinos.

Israel retiró sus tropas de la Franja de Gaza hace diez años, pero sus fuerzas armadas siguen controlando sus fronteras terrestres y marítimas, el espacio aéreo, las aguas territoriales, el registro de la población y, además, decide qué personas y qué productos pueden entrar y salir del territorio. Aunque Gaza tiene también una frontera terrestre con Egipto, la de Rafah, es solo para el tránsito de pasajeros, está habitualmente cerrada y, cuando se abre, solo se permite el paso de un número limitado de personas.

Fuente: IDF admits spraying herbicides inside the Gaza Strip, 28/12/2015

Acerca del autor: Michael Omer-Man es editor jefe de +972 Magazine y escribe regularmente reportajes y análisis. Antes de unirse a +972, trabajó en JPost.com. En Twitter: @MikeOmerMan.

Acerca del traductor: Javier Villate mantiene el blog Disenso, con artículos, análisis y traducciones sobre Palestina, Israel y Medio Oriente. Le puedes seguir en Twitter como @bouleusis

Fuente: Michael Omer-Man, +972 Magazine / Traducción: Javier Villate en el Blog Disenso