2017 · 06 · 16 • Fuente: Middle East Monitor en Español

La crisis del Golfo y la causa palestina

No podemos examinar de forma separada los efectos de la crisis del Golfo y del posterior bloqueo y boicot a Qatar en torno a su posición sobre la cuestión palestina y los componentes políticos del contexto estratégico de la región.

Se ha puesto de manifiesto que las alianzas de la región fueron reestructuradas tras las revoluciones de la Primavera Árabe, ya que los “vecinos” de Qatar marcaron explícitamente sus límites al formar y liderar una alianza en contra de estas revoluciones, mientras que el enfoque político general de Qatar fue diferente del que adoptaron sus vecinos. Junto a sus aliados, Qatar respaldó los procesos revolucionarios y apoyó públicamente a sus líderes, concretamente a los islamistas.

Los “vecinos”, por una parte, lo consideraron como si se hubiera sobrepasado de sus roles y, por otra, como una exageración y expansión del papel de Qatar.

Por lo tanto, se formaron dos alianzas: una que apoyaba a las revoluciones de la Primavera Árabe, y otra que apoyaba a la contrarrevolución.

El tratamiento de la cuestión palestina por ambas partes ocurre en el contexto de estas posturas, generalmente contradictorias. Ha habido esfuerzos frenéticos por parte de los “vecinos boicoteadores” para alinearse o incluso superar la posición de Estados Unidos respecto a la cuestión palestina para obtener su apoyo en cuanto a Qatar. Mientras tanto, Qatar no siguió este ejemplo y se mantuvo firme en su postura.

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El ministro de Defensa israelí, Avigdor Liebermann

La diferencia de posturas de los “vecinos boicoteadores” y sus aliados respecto a la resistencia del pueblo palestino, representada por el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás, por su acrónimo árabe), alcanzó su apogeo cuando lo consideraron una extensión de los Hermanos Musulmanes, a los que acusan de terrorismo. Por lo tanto, están luchando fieramente contra ellos, mientras que Qatar ha hecho lo contrario, ya que acoge en su territorio a los líderes de Hamás y les apoya.

Lo que es aún más sorprendente de este conflicto es el hecho de que la postura de los “vecinos boicoteadores” ha superado los tabúes (al menos las formalidades) y las costumbres populares y nacionales. Se han publicado comunicados oficiales sin precedente que etiquetan explícitamente a la resistencia, representada por Hamás, como terrorista y, por lo tanto, Qatar ha de ser castigado por apoyar al terrorismo. Esto concuerda, por una parte, con las declaraciones de Trump y, por otra, supera todas las expectativas de los sionistas. El ministro de Exteriores israelí, Avigdor Lieberman, aprovechó la oportunidad y dijo: “El mundo árabe moderado entiende que la verdadera amenaza no son los judíos, el sionismo o Israel, sino más bien los radicales del mundo árabe.”

Estas declaraciones no se detuvieron aquí, sino que fueron seguidas por una campaña de los principales medios de comunicación oficiales, que distorsionaron y difamaron la lucha justa del pueblo palestino e incitaron descaradamente a la oposición contra su resistencia legítima y sus organizaciones. Sin embargo, no hicieron estas acusaciones contra oponentes políticos o incluso enemigos.

El uso de la “acusación” de apoyar a la resistencia en este conflicto establece un peligroso precedente, lejos de la sabiduría que solemos observar en los comunicados oficiales. No podemos imaginar a una persona árabe, musulmana o libre acusando a la resistencia y a sus partidarios de terrorismo y pidiendo su castigo, ¡es una locura!

No queremos que los “vecinos boicoteadores” olviden que todos somos, éramos, y seremos combatidos por Estados Unidos en el nombre del terrorismo. ¡Ahora están publicando comunicados diciendo que la ley JASTA todavía está en uso! ¡Cuidado con usarla para luchar entre nosotros o intimidarnos en nuestras disputas!

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La cuestión más peligrosa que amenaza a la causa palestina en este conflicto entre hermanos, que sucede a la luz de los conflictos civiles en más de un país árabe como resultado de las contrarrevoluciones, es la disminución de la preocupación por la causa palestina como la principal causa de la nación en su larga batalla contra Israel. Está en peligro de desaparecer de la agenda política árabe mientras nos preocupamos de nuestras disputas internas cercanas a la guerra de Dahis y Ghabra.

Es una triste ironía que la historia registre los esfuerzos por liberar a Qatar más que por liberar a Gaza.

Quizás el destino de la cuestión palestina siempre será ser el cordero que se ofrece y se sacrifica en el altar de los conflictos intra-árabes y la “cesión” pagada para mejorar las relaciones americanas-árabes y, en consecuencia, sus extensiones israelíes.

El indicador positivo que emergió de esta crisis fue que el público en general, en ambas partes de la crisis, rechazó seguir este camino. Este rechazo se expresó con el hashtag que rechazaba los “comunicados oficiales” del Golfo acusando a Hamás de terrorismo.

Esperamos que esta crisis se resuelva mediante el diálogo y medios diplomáticos lo más pronto posible, y que otras partes no puedan interferir a la hora de resolver el conflicto interno. También esperamos que no se produzca ninguna intimidación, o todo el mundo perderá, ya que nadie gana en una guerra entre hermanos.

Finalmente, diré a todo aquel que apoya la resistencia del pueblo palestino: apoyar a la resistencia es un honor que te has ganado, y las generaciones, la historia y los pueblos libres del mundo te recordarán por ello. Tu apoyo ha crecido, enfadando a nuestros enemigos y complaciendo a las personas libres del mundo. Mientras tanto, otros han decepcionado al mundo libre y han abandonado la defensa de los oprimidos.

Traducido de Arabi21, 13 de Junio de 2017

Fuente: Middle East Monitor en Español