2017 · 06 · 26 • Fuente: PalestinaLibre.org

La narrativa oficial israelí contrastada con la realidad y legalidad internacional

La versión oficial del gobierno israelí sobre el conflicto palestino - israelí es solitaria y no se ajusta en lo más mínimo a la realidad y lo reconocido y aceptado por la comunidad mundial y toda, absolutamente toda la legalidad internacional y los informes de los organismos humanitarios y legales inclusive las propias israelíes.

En estos días se cumplen 50 años de la guerra de 1967, donde Israel logró, entre otros, ocupar militarmente el 100% de Palestina. Conmemorando este aniversario, se ha observado un notorio aumento de la propaganda sionista para justificar la ocupación militar e imponer la versión oficial israelí sobre la caótica situación que vive el Medio Oriente, donde obviamente, toda la responsabilidad es de los “árabes” e Israel, “pacifista”, siempre ha tendido la mano para lograr la paz con sus vecinos. Nula autocritica hacia la violación permanente a la legalidad, a los derechos humanos y menos a la ocupación militar y la colonización ilegal.

¡Para la versión oficial israelí, la legalidad internacional no existe, y los permanentes llamados de todos los países, gobiernos y líderes del mundo no tienen validez alguna!

Al respecto cabe contrastar la versión oficial israelí con la visión del mundo entero sobre algunos temas:

Aspectos históricos

La versión oficial israelí habla de Israel de los tiempos del Reino de David y Salomón, sin embargo, olvida que en esta tierra y mucho antes de la llegada de las tribus hebreas, habían otros pueblos con altísimo nivel de desarrollo como los Filisteos, los Cananeos, los Jebuseos, entre otros. Que siempre fueron la mayoría de la población y siempre ocuparon la mayor extensión de la superficie de Palestina histórica y que los palestinos de hoy, independiente de las religiones que profesan, son los descendientes de aquellos pueblos y obviamente mezclados con las distintos poblaciones, tribus y personas que han llegado a lo largo de los miles de años a esa tierra. Esta población que vivió en Palestina histórica por cientos o miles de años fue violentamente expulsada de sus centenarios hogares a partir de 1947, hecho que prosigue hasta nuestros tiempos.

La versión oficial israelí, pretende justificar la expulsión masiva de los palestinos de sus hogares, donde estuvieron por cientos de años y su reemplazo por colonos extraños provenientes de todos los rincones de la tierra, simplemente por profesar una religión distinta. La versión oficial israelí pretende anular el legítimo derecho de la gran mayoría de los palestinos, los 6 millones de refugiados de retornar a sus hogares.

A su vez, la narrativa oficial sionista, habla que nunca hubo un estado palestino. Bajo este argumento, hasta hace 70 años, nunca hubo un estado israelí, hasta hace un par de siglos, nunca hubo estado argentino, brasileño, mexicano o chileno. Hace poco tiempo se estableció la republica de Italia, y otros países europeos, países asiáticos, africanos y de Oceanía, ya que el concepto “Estado” tal como se conoce hoy día, es algo muy nuevo. Si, siempre existieron los pueblos y siempre vivieron en sus tierras independiente del sistema de gobierno o de quienes dominaban militarmente sus regiones. ¡Nada ni nadie puede justificar la expulsión masiva de un pueblo de su tierra!

La versión oficial de la historia israelí no se ajusta a la realidad. No la sostiene ningún estudio o análisis histórico serio, ni siquiera la versión de los propios historiadores israelíes, como Shlomo Sand, Avi Shlaim, Shlomo Ben-Ami, Yehuda Shaul, Illan Pappé, Gideon Levy, Norman Finkelstein, Abraham Leon, Lenni Brenner, Yossi Schwartz, Amira Hass, Michel Warschawski, Nurit Peled, Avi Mograbi, Idith Zertal, y centenares de historiadores y escritores israelíes o judíos cuyas investigaciones históricas difieren radicalmente y desmienten de la versión oficial del gobierno de Israel.

En este sentido, no es extraño ver que ningún intelectual, académico o pacifista israelí o judío que avale esta versión oficial o esté a favor de la ocupación militar o la política israelí, liderada por el Ministro de Guerra Aviador Lieberman, que no es casualidad que tenga por apodo el “Gánster”.  

Jerusalén:

La versión oficial israelí habla de la “unificación” y la “liberación” de Jerusalén como resultado de la guerra de 1967. En este sentido, todas, absolutamente todas las resoluciones de la ONU, las del Consejo de Seguridad, informes de UNESCO, etc., etc., se refieren a Jerusalén como ciudad OCUPADA. Es decir, una narrativa solitaria en total discrepancia con la unánime opinión pública mundial y la legalidad internacional.

A su vez, y a pesar del enorme lobby sionista, ningún país del mundo, incluyendo Estados Unidos, amigo incondicional de Israel, nadie absolutamente nadie la reconoce como capital de Israel y por ende nadie ha trasladado su embajada a esta ciudad.

También cabe mencionar que el Apartheid que vive la población palestina en Jerusalén es terrible y barbárico. Bastaría con leer los informes de las organizaciones humanitarias y derechos humanos, inclusive las israelíes para darse cuenta de la opresión y sistemáticas acciones de limpieza étnica que enfrentan.

La Paz:

La versión oficial israelí dice que siempre le tendido la mano a los “árabes”, (habitualmente evitan nombrar a los palestinos) para lograr la paz, sin embargo, éstos últimos la han rechazado.

Esto simplemente es falso. Israel ha rechazado todas y cada una de las propuestas de la comunidad mundial y resoluciones de los organismos internacionales que han propuesto soluciones justas para la paz. Israel ha descalificado todas, absolutamente todas las resoluciones de la ONU, las del Consejo de Seguridad, los dictámenes de la Corte Internacional de La Haya, viola sistemáticamente los Convenios de Ginebra. Israel recibe todos los días denuncias por violaciones sistemáticas a los derechos humanos y crímenes de guerra, etc., etc.

¿Qué paz ofrece Israel, si quiere mantener la ocupación militar, la colonización ilegal, el no a un estado palestino, el no al retorno de los refugiados a sus propios hogares…?.

¡Solo mentes enfermas y fundamentalistas pueden pensar que la paz se puede lograr manteniendo estas aberraciones!

Colonización:

A pesar de las unánimes condenas a la colonización en los territorios palestinos ocupados, (Cisjordania y Jerusalén), Israel prosigue con la construcción de estos asentamientos ilegales. Todas las resoluciones y todos los gobiernos y países del mundo, sin excepción consideran estas actividades como ilegales y atentan contra la paz, sin embargo, Israel prosigue con la apropiación indebida de las tierras palestinas ocupadas.

Finalmente, y para no pensar que esta narrativa corresponde a un burdo engaño, sería interesante saber si existe algún organismo, gobierno, país o autoridad en el mundo que avale la versión oficial israelí.

Fuente: PalestinaLibre.org