2018 · 01 · 12 • Fuente: Mong Palatino, Global Voices en Español (Traducido por Paulina Grasso)

Autoridades de Singapur prohíben documental de activistas adolescentes palestinas por contar una 'narrativa sesgada'

Un documental sobre la vida de dos activistas adolescentes de Palestina fue censurado por el Gobierno de Singapur porque consideran que se explora el conflicto palestino-israelí pero “carece de equilibrio”.

El documental “Radiance of Resistance” se estrenó en 2016. Foto de la página de Facebook del documental.

Un documental sobre la vida de dos activistas adolescentes de Palestina fue censurado por el Gobierno de Singapur porque consideran que se explora el conflicto palestino-israelí pero “carece de equilibrio”.

El documental “Radiance of Resistance” (El brillo de la resistencia), que se lanzó en 2016, fue dirigido por el cineasta estadounidense Jesse Roberts. Se anunció que la obra se presentaría en el Festival de Cine Palestino en Singapur durante la primera semana de enero de 2018. Sin embargo, se eliminó del listado luego de que la Autoridad de Desarrollo de Comunicaciones de Singapur (IMDA, por sus siglas en inglés) calificara a la película como “no apta para todo público”.

De acuerdo al resumen del documental, cuenta la historia de Ahed al-Tamimi, que en ese momento tenía 14 años, y su amiga de 9 años Janna Ayyad:

"Esta película muestra una visión íntima de la vida diaria de las protagonistas y su importancia como parte de la nueva generación de resistencia no violenta de palestinos".

Tamimi apareció en las noticias en diciembre de 2017 luego de que se presentaran cargos en su contra por abofetear a un soldado israelí. Este hecho fue filmado y se volvió viral rápidamente. El caso sigue pendiente.

No queda claro si la decisión de IMDA fue, en parte, una reacción a este caso tan conocido, pero en el comunicado que se publicó para explicar la decisión de prohibir el documental se hizo hincapié en la “narrativa sesgada” de la película:

"La narrativa sesgada de esta película es provocativa y tiene el potencial de generar discordia entre las distintas razas y religiones en Singapur (…)."

"Al tomar a las muchachas como modelos a seguir en un conflicto constante, la película incita a los activistas a continuar con la resistencia contra los supuestos opresores."

Singapur e Israel gozan de buenas relaciones bilaterales. Del mismo modo, Singapur tiene también buenos vínculos con la Autoridad Nacional Palestina. En 2017, el primer ministro de Singapur, Lee Hsien Loong, dijo que el conflicto entre estos países es un “problema emocional”, en particular para los musulmanes. Destacó, también, que los vecinos de Singapur en la región del sudeste asiático tienen una población mayoritariamente musulmana y que su propio país cuenta con un número importante de personas que practican esta religión. Uno de los principios fundamentales de Singapur es la formación de una sociedad multirracial armoniosa.

Captura de pantalla del sitio web del festival que muestra la cancelación del documental ‘‘Radiance of Resistance’.

En la página de Facebook del documental, los creadores de “Radiance of Resistance” describieron la decisión gubernamental en términos de censura:

"Este es el tipo de censura evidente a la que nos enfrentamos cuando hacemos películas que le dan voz a los palestinos y es algo a lo que los medios palestinos tienen que enfrentarse en general."

El artista singapurense Alfian Sa'at rechazó los argumentos de la IMDA:

"No existe documental objetivo. Todos tienen su propia visión, una posición, son subjetivos en varios niveles. Y, en reaildad, preferiría ver un documental que es evidentemente subjetivo o polémico, o hasta participativo, que uno en que la ideología se esconde detrás de una fachada de objetividad."

"Además, ¿se pusieron a pensar que este documental, “Radiance of Resistance”, existe para crear un equilibrio, como un correctivo del tipo de propaganda que la televisión del estatal israelí y los medios de comunicación centrados en Estados Unidos producen sobre los palestinos?"

Los organizadores del festival comunicaron su descontento por la prohibición de la IMDA de proyectar el documental, pero decidieron que no presentarían una demanda por falta de tiempo.

Fuente: Mong Palatino, Global Voices en Español (Traducido por Paulina Grasso)