2018 · 04 · 04 • Fuente: Jose Elizondo, El Faradio

Poema: Respira Palestina

Ruptura en Racimo (Inspirada en la poesía del mismo nombre de la poeta Palestina Suheir Hammad

“Respira. No temas a lo que ha estallado. Si has de temer, teme a lo que no ha explotado aún.”

Dejamos atrás silencios clandestinos. Ejecuciones. Tardes de Domingo. Regar las flores. La piel del asesino. El mando a distancia. Regar las flores. Liar un cigarrillo con goma dos. Una calada.  Y más distancia. Otro ataque al corazón. Una calada. Nadie sabe dónde estarás. Eres un daño colateral. Y exhala el humo. Otra ejecución. Y exhala el humo. Y pone a cero el contador. Nos están matando, nos están matando…

No busques sombra detrás de mí. La llevo dentro. No tengo ejército…

Que nadie apague tu aliento… Respìra Palestina …No busques sombras tras de mi. Las llevo dentro. No tengo ejército… Respira

Y respiramos polvo. Y otro Adiós sin retorno. Y otro dios en formol. Y otra ceguera en los ojos. Y otro Sin dios. Estoy solo. Otra bocanada. Otra habitación cerrada. Con su cal y con su canto. Con mi dolor. Otro apunta y dispara. Y nadie sabe dónde estarás. Otra cruz gamada. Otro campo de concentración. Otro código de barras tatuado en mi muñeca. Otra calle desierta. Otro registro a la entrada. ¿Y dónde está la salida? Otra lluvia de ceniza a este lado de la valla. Otra despedida. Y más distancia. Otro no me queda nada. Otro disparo sin voz. Otro derecho de pernada. Otro estado de sitio. Otro pañuelo palestino atravesado por una bala. Otra tarde de Domingo. Otra colada. Regar las flores. Y el mando a distancia. Otro juego de niños. Otra entifada. Otra piel arrancada. Regar las flores. Otro alto en el camino. Otra plaza. Otra ejecución. Otra tarde de Domingo. Otra flor, bañada en sangre.  Otra palabra torturada. Otro disparo. Otro hijo muerto. Otro desarme con ataúdes llenos de cadáveres. Otro alto al fuego que no para de disparar. Y tiran a matar. Y tiran a matar.

Y siempre mueren los mismos. Y cuesta tanto respirar. Otra ruptura de racimo. Otro a punto de estallar. Otra tarde de domingo. Otra muesca en tu sofá. Otro laberinto. Otros altos del Golán. Otro cielo hecho añicos. Otro niño sin edad. Otro grifo sin cerrar. Otra tarde de Domingo. Otro Muerto. Otras flores sin regar. Otro muerto ¿Qué más da? ¿Quién da más?

No busques sombra detrás de mí. La llevo dentro. No tengo ejército

Y cuesta tanto respirar este polvo del desierto, está herida sin cerrar, este no tienes derechos, esta cárcel de ojalá alguien pueda darme aliento. Otra bala perdida en el mismo pecho, agujereado. Otro cielo hechos pedazos. Otro ejército de ocupación. Otra tierra muerta. Otro pecado. Y otro Yo. Otro tiro en la cabeza. Otros derechos humanos metidos en un ataúd.

“Respira. No temas a lo que ha estallado. Si has de temer, teme a lo que no ha explotado aún.”

“No busques sombra detrás de mí. La llevo dentro. No tengo ejército…”

Autora: Tú misma

Fuente: Jose Elizondo, El Faradio