2018 · 11 · 05 • Fuente: Eugenio García Gascón, Blog Público - España

Netanyahu y el asesinato de Khashoggi

Después de un mes de silencio, el primer ministro de Israel se ha referido al asesinato del periodista saudí Jamal Khashoggi.

Benjamín Netanyahu ha dicho que aunque lo ocurrido en Estambul es horrible, lo mejor es mantener la “estabilidad” en Arabia Saudí.

El periodista israelí Ben Caspit ha comentado que los intereses que Israel tiene en relación con Arabia Saudí son mucho mayores que el problema por el asesinato de Khashoggi.

Ciertamente, Netanyahu tiene muchos motivos para desear que el príncipe Mohammad bin Salman siga al frente del poder.

Algunos son motivos sencillos. Por ejemplo, en el mes de octubre Israel ha matado a 32 palestinos, uno cada día, y ha herido a más de 2.200. Arabia Saudí ni siquiera ha abierto la boca para condenar estas muertes.

Al contrario, este mes de octubre se han publicado noticias del siguiente tipo: Israel ha vendido recientemente a los saudíes material de espionaje por valor de 250 millones de dólares.

Israel también les está vendiendo armas.

La alianza entre Tel Aviv y Riad se estrecha día a día. El príncipe MBS es un gran fan del estado judío y según algunos medios hebreos ha visitado Tel Aviv discretamente.

El punto central de la alianza es la animadversión hacia Irán. Israelíes y saudíes son las voces cantantes de la campaña contra Irán que ha conseguido enlistar al presidente Donald Trump.

A Israel y a Arabia Saudí también les une una posición común contra el presidente turco Erdogan, así como una posición común contra Qatar.

Israel y Arabia Saudí encabezan las alianzas más reaccionarias de Oriente Medio, y como tienen intereses compartidos, se ayudan mutuamente.

Por lo tanto no puede sorprender que los líderes de los dos países vivan una auténtica luna de miel y que Netanyahu se haya convertido en el primer defensor de las políticas de MBS.

Todo esto ocurre mientras la Unión Europea permanece al margen de los conflictos regionales de esa zona del mundo, conflictos que repercuten en Europa de una manera directa y negativa.

Fuente: Eugenio García Gascón, Blog Público - España