2018 · 11 · 09 • Fuente: La Jornada - México

Rashida Tlaib: de raíces palestinas al Congreso de EU

Rashida Tlaib, nacida en Detroit de padres inmigrantes palestinos, se convirtió en una de las dos primeras mujeres musulmanas electas al Congreso estadunidense junto a Ilhan Omar, una somalí-estadunidense, electa en Minnesota.

Rashida Tlaib, recorre un vecindario antes del Día de las Elecciones en Detroit, Michigan, el 5 de noviembre de 2018. (Foto de Reuters)

Rashida Tlaib, nacida en Detroit de padres inmigrantes palestinos, se convirtió en una de las dos primeras mujeres musulmanas electas al Congreso estadunidense junto a Ilhan Omar, una somalí-estadunidense, electa en Minnesota.

Tras los resultados de las elecciones estadunidenses, los vecinos se agolpan ante la casa de los Tlaib, en el centro de Cisjordania ocupada, para felicitar a los familiares de Rashida Tlaib, primera palestina-estadunidense en el Congreso de Estados Unidos.

Cerca de Ramala, en Cisjordania ocupada, en el pueblo de Beit Ur al Foqa, los tíos de Rashida, Issa y Bassam, ven en su sobrina una portavoz de la causa de los palestinos que podrá hacer oír sus voces en el Congreso estadounidense.

Esta abogada de 42 años, demócrata, fue elegida en una circunscripción de Michigan donde el Partido Republicano no tenía candidato. Sus familiares esperan que pueda denunciar la política pro-israelí del presidente estadunidense Donald Trump.

Donald Trump, después de reconocer a finales de 2017 a Jerusalén como capital de Israel, trasladó en mayo la embajada de Estados Unidos de Tel Aviv a la Ciudad Santa, rompiendo con décadas de diplomacia estadunidense. La inauguración el 14 de mayo coincidió con manifestaciones en Gaza, durante las cuales al menos 62 palestinos murieron por los disparos israelíes y más de 2 mil 400 resultaron heridos en un solo día.

Los palestinos consideran Jerusalén Este como la capital del Estado al que aspiran e insisten en el hecho de que el estatuto de la ciudad debe negociarse en el marco de un acuerdo de paz, como lo considera la comunidad internacional.

Fuente: La Jornada - México