2019 · 03 · 20

Hoy 20 de marzo participa en este día de acción online #StopCemex

Todo el mundo se manifiesta el rechazo a los negocios de la empresa mexicana en el muro que Israel construye en los territorios palestinos de Cisjordania.

El rechazo a Cemex, la tercera empresa cementera del mundo, se viene dando con la campaña #StopCemex que impulsa el movimiento mundial Boicot, Desinversiones y Sanciones al Estado de Israel (BDS) en distintos países con el fin de obstruir que la empresa mexicana continúe construyendo el polémico muro de 273 km con el que el Estado de Israel viene despojando territorios a Palestina desde 2002 y que cese sus operaciones en las zonas ocupadas ilegalmente. Dicha barrera fue declarada ilegal por las Naciones Unidas, luego de aprobarse en la asamblea general la histórica opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia del 9 de julio de 2004.

Esta es la primera campaña del BDS impulsada desde Latinoamérica, a diferencia de otras que usualmente se han llevado a cabo en Europa y Estados Unidos, y rechaza la participación de Cemex en la construcción del muro a través de su filial Ready Mix, que cuenta con tres plantas ubicadas en asentamientos ilegales de Israel en territorio palestino: Mevo Horon, Atarot y Mishor Adumim, todos en Cisjordania.

La campaña #StopCemex

La campaña fue lanzada el pasado 9 de julio con una carta suscrita por centenares de organizaciones sociales y personalidades de América Latina para rechazar que la cementera mexicana se beneficie de hacer negocios en territorios palestinos usurpados a través de numerosas violaciones de derechos humanos.

En Colombia, la campaña se lanzó ese mismo día con la realización de un plantón en el parque El Renacimiento de Bogotá, donde las personas que participaban de la ciclovía dominical pudieron conocer las razones por las que los adherentes al BDS exigen la salida de Cemex de Palestina. Entre las organizaciones que participaron de la actividad se encontraban el Congreso de los Pueblos, el Partido Socialista de los Trabajadores, la Colectiva Antimilitarista La Tulpa, el Centro Social Libertatia y Dignidad Educativa.

Óscar Vargas, vocero del BDS en Colombia, afirmó que:

Cemex es cómplice con la ocupación de Palestina en la medida que no solo está ilegalmente en los territorios ocupados y provee el material con el que se están construyendo las colonias sino también porque sigue construyendo el muro que fue declarado ilegal por la Corte Internacional de Justicia […] Hay que hacer un boicot real que afecte en el consumo de las personas y pueda eliminar los grandes contratos que tiene Cemex con Israel.

Los enredos de Cemex en Colombia

En Colombia, los negocios de la trasnacional mexicana han afrontado diferentes acusaciones por parte de comunidades y organizaciones defensoras de derechos humanos por las graves afectaciones ambientales que han causado sus operaciones en diversas regiones del país y por haberse podido beneficiar del despojo paramilitar.

Uno de los mayores cuestionamientos tiene que ver con la compra, en 1997, de Cementos Diamante por parte de la compañía mexicana. Según las versiones libres del 3 de julio de 2015 de los paramilitares Jhon Freddy Rubio Sierra, alias ‘el Mono Miguel’; Ricaurte Soria Ortiz, alias ‘Orlando Carlos’; y Humberto Mendoza Castillo, alias ‘Arturo’, procesados según la Ley de Justicia y Paz, dicha empresa apoyó al Bloque Tolima de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) con aportes cercanos a los $40 millones y los combatientes de extrema derecha usaron como base los terrenos de una mina de hierro en la vereda Luisa María del municipio de San Luis (Tolima), que eran de propiedad del empresario Gustavo Giraldo Duque, uno de los principales proveedores de Cementos Diamante. A partir de allí no solo expandieron, a sangre y fuego, su control por San Luis y El Guamo sino que aseguraron los intereses de la cementera en ese departamento.

De igual forma, Cemex estuvo examinada en 2008 entre más de 20 empresas que se vieron relacionadas con graves violaciones a los derechos humanos como el aniquilamiento de sindicatos y otros hechos victimizantes señalados por el Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP). Según dicho tribunal de opinión, en su resolución del jurado de la audiencia minera realizada en Medellín el 10 y 11 de noviembre de 2006, tanto Cemex como la ladrillera colombiana Santafé y la empresa de capital suizo Holcim se han beneficiado de la persecución física y jurídica, así como del exterminio de organizaciones como el Sindicato de trabajadores de la Empresa Nacional Minera Minercol Ltda. (Sintraminercol) y, además, han mantenido como una constante las prácticas de acoso laboral, precarización y otras prácticas antisindicales en contra de sus empleados.

Asimismo, la empresa mexicana, junto a Holcim y la Fundación San Antonio, se han beneficiado de los impactos ambientales que el Parque Minero Industrial del Tunjuelo ha traído a las comunidades de las localidades de Usme y Ciudad Bolívar del sur de Bogotá, fuertemente golpeadas por el desplazamiento urbano, el hundimiento de terrenos, las fallas estructurales de sus barrios, la contaminación de las aguas y la proliferación de plagas relacionadas con sus explotaciones mineras a cielo abierto.

No obstante, Cemex Colombia nunca se ha pronunciado directamente respecto a las acusaciones en su contra, aunque ha afirmado que:

Estamos comprometidos con apoyar y respetar estos derechos humanos. Trabajamos de forma proactiva para asegurar que nuestras propias prácticas, así como las de nuestros proveedores, socios y otras partes que están dentro de nuestra cadena de valor, respeten los derechos de los individuos y las comunidades en las que operamos.

¿Qué es el movimiento BDS?

A partir de la histórica declaración de la corte de La Haya y bajo la influencia de los movimientos contra el apartheid sudafricano, 170 organizaciones palestinas crearon, el 9 de julio de 2005, el movimiento BDS para buscar por todo el mundo una solidaridad de diversas culturas y movimientos sociales con el pueblo palestino que pudiera ejercer presión económica y política sobre el Estado de Israel y las empresas que se benefician de las violaciones a los derechos humanos cometidas por aquel.

En sus 12 años de existencia, el BDS ha logrado, con su presión a los inversionistas, que se terminen los contratos de grandes trasnacionales con el Estado de Israel, tales como la empresa de seguridad inglesa G4S, la administradora de servicios públicos francesa Veolia y el gigante franés de las telecomunicaciones Orange, entre otras. Adicionalmente, ha saboteado el consumo de diversos productos de Israel en los supermercados del mundo y boicoteado a compañías como Hewlett-Packard, Caterpillar, Hyundai y Elbit Systems por sus jugosos negocios con Israel.

Según Mahmoud Nawajaa, coordinador general del movimiento BDS a nivel mundial:

El futuro del movimiento BDS es muy claro […] pues será una parte estratégica de la lucha palestina, como es ahora, se convertirá en uno de los métodos más importantes de lucha y tomará un papel enorme en la liberación de Palestina […] Buscará poner fin a la violación que hace Israel de los derechos humanos de los palestinos y hacer valer el derecho internacional.

Las campañas temáticas del movimiento BDS se han caracterizado por vincular a cada vez más personas de distintas culturas y opciones políticas, así como a diversas organizaciones sociales, a la solidaridad con Palestina. Al respecto, Mahmoud Nawajaa afirmó que:

[Personas de todo el mundo] pueden ayudar a elevar la conciencia sobre el caso palestino y exponer las graves violaciones israelíes de los derechos humanos y el derecho internacional […] pueden usar las tácticas de boicot contra Israel en sus ciudades y presionar para que respeten los derechos humanos al no tratar con cualquier compañía israelí o compañía internacional cómplice de Israel.

Respecto a la labor de BDS en Colombia, Óscar Vargas mencionó que, además de las empresas que se benefician económicamente de la ocupación ilegal, es importante denunciar a las compañías de propiedad del Estado de Israel que hacen negocios en Colombia, pues “existen 300 compañías de este tipo que traen productos a Colombia y, de estas, 3 o 4 operan en territorios ocupados”.

Fuente: Christian Peñuela, Blog Alto La Pipa - Colombia