Fuente: Agencia Europa Press
Un comandante del Ejército israelí ha reconocido por primera vez que las Fuerzas Armadas de Israel cambiaron las órdenes de combate, diseñadas previamente para proteger vidas de civiles, para minimizar bajas militares durante la ofensiva israelí que se desarrolló en el invierno de 2008 y 2009 sobre Gaza.
Según informa hoy miércoles el diario británico The Independent, este oficial, que ejerció de comandante durante la ofensiva israelí, ha dejado claro que no consideraba que el principio de conducta militar conocido como "formas e intenciones" -según el cual un sospechoso que se convierta en objetivo debe tener un arma y mostrar señales de que pretende utilizarla antes de disparar sobre él- fuera aplicable durante dicha operación.
Otro oficial que sirvió en una brigada durante la operación ha descrito la nueva política -diseñada en parte para evitar el alto número de bajas militares sufridas durante la guerra de Líbano de 2006- como de "literalmente riesgo cero para los soldados".
"No habrá un segundo Líbano"
Las revelaciones de los oficiales pondrán más presión sobre el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, para que lleve a cabo una investigación independiente, tal y como pide la Misión de investigación de la ONU sobre esta ofensiva, conocida como el 'Informe Goldstone'.
Hasta ahora, el testimonio permanecía fuera del dominio público. Según The Independent, el comandante había hablado sobre estas reglas de conducta durante las tres semanas de ofensiva militar en Gaza a un periodista del diario israelí Yedioth Aharonot, y asegura que el artículo ya se había completado y estaba listo para publicarse hace cinco meses.
Al parecer, el comandante declaró al Yedioth que "las formas e intenciones son una definición que se adapta a una operación de arresto en la zona de Cisjordania". "Necesitamos ser muy cuidadosos porque el Ejército de Israel ya se quemó en la segunda guerra del Líbano por utilizar la terminología equivocada. El concepto de formas e intenciones se toma de circunstancias diferentes, ahora no estamos hablando de otra operación antiterrorista. Hay una diferencia clara", habría afirmado este comandante al diario israelí.
¿Ataques premeditados a los civiles?
Sus comentarios dan fuerza a los testimonios de los soldados que lucharon en la ofensiva sobre Gaza, y parece ir en contra de la doctrina militar de que la tarea de los soldados es arriesgar sus vidas para evitar bajas civiles.
Otro soldado que también participó en la ofensiva ha declarado al diario británico que la conducta en Gaza -especialmente por parte de las fuerzas aéreas y en las zonas donde a los civiles se les había pedido que abandonaran el territorio a través de los panfletos- había cambiado y, en vez de utilizar la Inteligencia para identificar a un "terrorista", "teníamos lo contrario: primero los abatíamos y después investigábamos".
Por otro lado, en el informe del diario hebreo también se recogerían los testimonios de una serie de soldados que habrían participado en la ofensiva. Aunque los soldados rechazaron las conclusiones principales del 'Informe Goldstone' -que afirmaba que el Ejército había atacado deliberadamente a la población civil- la mayor parte afirmó que las reglas son lo suficientemente flexibles como para permitir una política según la cual, en palabras de un soldado, "cualquier movimiento debe conllevar fuego". Este soldado añadió que, durante una reunión con un comandante de brigada y otros oficiales, se dejó claro que "si se veía cualquier señal de movimiento, se debería disparar. Éstas son esencialmente las reglas de combate", indicó.
2010-02-03 07:21:56
Niños palestinos corren durante un ataque israelí durante la operación Plomo Fundido.
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