2009 · 10 · 08 • Mushir Abdelrahman Planes, fotógrafo de prensa y suscriptor. Xarxa amb Palestina / CSCA

National Geographic se suma a la campaña de desinformación de Israel sobre Palestina

Soy Mushir Abdelrahman Planes, fotógrafo de prensa y conocedor sobre el terreno de los Territorios Palestinos Ocupados. Además soy el subscriptor Nº 1263553 de su revista. Me he visto con la obligación de escribirles al percibir ciertos matices en los artículos de la revista National Geographic sobre Palestina-Israel (Diciembre 2007: Belén. Diciembre 2008: Herodes, Cisjordania y el mapa/gráfico adjunto como suplemento. Junio 2009: Árabes Cristianos) que me llevan a entender que están ustedes tomando parte activa en el conflicto al posicionarse informativamente del lado israelí.

Carta a los responsables de National Geographic

Estimados Sres. Responsables de National Geographic:

Soy Mushir Abdelrahman Planes, fotógrafo de prensa y conocedor sobre el terreno de los Territorios Palestinos Ocupados. Además soy el subscriptor Nº 1263553 de su revista.

Me he visto con la obligación de escribirles al percibir ciertos matices en los artículos de la revista National Geographic sobre Palestina-Israel (Diciembre 2007: Belén. Diciembre 2008: Herodes, Cisjordania y el mapa/gráfico adjunto como suplemento. Junio 2009: Árabes Cristianos) que me llevan a entender que están ustedes tomando parte activa en el conflicto al posicionarse informativamente del lado israelí. Concretamente están ustedes participando en las campañas de desinformación que desde Israel se promueven para decantar la balanza de la opinión mundial de su lado.

Me dirijo a ustedes y no a los autores de los artículos al observar que el patrón se repite en varios reportajes y materiales que ustedes ofrecen. Por otro lado ya me dirigí al apartado de la revista “Forum” pero ni fueron publicados mis comentarios ni recibí respuesta alguna.

Desconozco y me pregunto hasta qué punto grupos de presión sionistas americanos (el denominado lobby israelí: AIPAC, WINEP, ADL, CUFI…) pueden llegar a influir a una revista con el prestigio de Nacional Geographic, pero vistos y leídos los mencionados mapas y textos me parece que tendré que asimilar que incluso pueden llegar a hacerles cambiar los mapas… o que no están ustedes tan bien informados como deberían.

Voy a empezar por lo que me parece más escandaloso a nivel de datos: En todos los mapas que han mostrado sobre el territorio (Geographic Diciembre 2007: Mapa desplegable y mapa de la página 29. Geographic de Junio 2009: Mapa de la página 51. Y en los mapas de su página web oficial) En todos estos mapas aparece Jerusalén como capital de Israel. Pero ni Estados Unidos, ni España, ni la Unión Europea, ni las Naciones Unidas en ninguna de sus resoluciones reconocen a Jerusalén como territorio israelí y mucho menos como capital de Israel. La única capital reconocida oficialmente por todos ellos es Tel-Aviv y todos ellos reconocen a Jerusalén Oriental como territorio ocupado por Israel que tiene que ser devuelto a los palestinos. Quisiera que me aclararan en qué se basan para situar Jerusalén como capital de Israel.

Además, en los mapas de su página web oficial aparece Cisjordania como “Territorio en Disputa”. Cuando Estados Unidos, España, La Comunidad Europea y las Naciones Unidas reconocen esos territorios como Territorios Palestinos Ocupados por el estado de Israel.

A parte de esto, son muchas las pinceladas de manipulación y desinformación que transpiran esos artículos tanto al nivel del mensaje que transmiten como a nivel de vocabulario, cito a continuación unos pocos ejemplos:

Geographic de Diciembre de 2007 reportaje de Belén

Pág. 29 Hablan ustedes de una “barrera de seguridad” cuando esta barrera está formada por un muro de 8 metros de altura que nítidamente ilustra su imagen. Están escogiendo el sustantivo que ha elegido el gobierno israelí y que se aleja más de la realidad intentando maquillar lo que realmente es. Además intentan justificar el muro en el mismo pié de foto alegando la “seguridad” de los colonos ilegales israelíes.

Se refieren a los colonos judíos ilegales como “colonos judíos”. Esos colonos judíos están viviendo en colonias ilegales que actualmente su país (EEUU) y la Unión Europea consideran como el principal escollo para la paz en la zona. En la página 41 al lado de un gráfico lo comentan brevemente volviendo a intentar justificarlos. Me gustaría haber visto un párrafo parecido para aclarar la situación de a los que ustedes se dirigen como “terroristas suicidas” (pág. 34) ya que también son considerados un escollo para la paz y la población local no los ve como tales, sino como héroes de la resistencia armada contra la ocupación extranjera.

En la misma página citan que mientras gracias al muro “los colonos judíos de las proximidades de Belén se sienten más seguros … los palestinos se sienten atrapados”. Dada la situación de estar rodeados por un muro de 8 metros, dependiendo de los permisos y los soldados israelíes para cruzarlo, y dada su situación de población desarmada, creo que hubiera sido mas correcto decir que “… los palestinos están atrapados, acorralados e inseguros” .

Pág. 30 . Citan que hace un siglo los cristianos suponían el 90% de la población de Belén mientras que ahora representan la tercera parte de la población. También lo podrían haber citado de una forma mucho más acertada que destaca el principal motivo de ese descenso: “Antes de producirse las oleadas de inmigrantes judíos y la posterior ocupación militar israelí los cristianos suponían el 90%…”

Pág. 33 . En la fotografía sitúan a los niños en un “edificio abandonado”, sin mencionar la causa que motivó su abandono lo cual es informar a medias, con medias verdades, y todo para minimizar transmitir el drama que viven los palestinos de Belén y de otras localidades palestinas.

Pág. 34. Citan que “De esta ciudad y el territorio circundante han surgido al menos una docena de terroristas suicidas”. Sin entrar a debatir la denominación de estos “terroristas suicidas”, no hubiera estado mal que también hubieran citado cuántos palestinos habían muerto por ataques de los colonos israelíes ilegales colindantes, superficie de tierras usurpadas a los palestinos por estos colonos, viviendas palestinas destruidas o cuantas familias palestinas perdieron sus hogares al ser expulsadas de ellos por el ejército de ocupación israelí para ser regalados a colonos judíos.

Pág. 35. En esta página queda patente su distinta forma de tratar la información en función de la fuente de la que provenga (israelí o palestina). Si un guía turístico oficial palestino les dice que el acceso principal a la Basílica de la Natividad se empequeñeció para evitar la entrada al templo de hombres montados a caballo ustedes lo citan precedido de un “quizá para…” mientras que no dudan en defender la versión de los ilegales colonos israelíes o la situación del 2º Templo judío.

Con frases, entre otras, como que la Basílica de la Natividad se encuentra “…oculta tras un bosque de minaretes…”, se da a entender al lector que el principal problema de los cristianos de Belén son los musulmanes. Los lugares santos cristianos no han sido atacados durante el control político musulmán de la zona, mientras que el ejército de ocupación israelí atacó e incendió la Basílica de la Natividad (año 2002).

Pág. 36 . Comentan ustedes que “los judíos aceptaron el plan” de partición de la ONU en 1948. Pero los nuevos historiadores israelíes como Ilan Pappé ya han demostrado que los israelíes, liderados por Ben Gurion, no pretendían conformarse con lo que el plan les otorgaba y que, antes de que el 15 de mayo entrara en vigor, ya habían empezado a vaciar otras zonas de Palestina de árabes. Me parece lamentable que una revista con el rigor histórico que se supone tiene la Geographic siga refiriéndose a mitos sionistas en vez de atenerse a los datos.

Pág. 37. Dicen que “la presencia de colonos tan cerca de las ciudades palestinas, los convierte en dianas”. Una vez más no las califican de ilegales y en este caso incluso los ponen como las víctimas de la situación sin nombrar el número de ataques de colonos armados a la población palestina. Ustedes en lugar de decir que uno dio una bofetada a otro dicen que la víctima dio un golpe de mejilla en la mano del agresor.

Pág. 41. Escriben que “Voces críticas denuncian la barrera como…”. Muy bajo me parece que ha caído para ustedes el caché la Corte Internacional de justicia de la Haya y las Naciones Unidas si su condena la entienden como unas simples “voces críticas”.

Pág. 46 . Explican el alzamiento de los palestinos contra la ocupación diciendo que la vivían como “… un cúmulo de humillaciones”. ¿Cómo se supone que se tiene que vivir una ocupación militar?¿Con alegría?¿Dando las gracias? Lo explican como un malentendido mientras que nadie duda que las ocupaciones de Francia por los Nazis, de Argentina y Chile por España o de la India por Gran Bretaña fueron malas.

Pág. 47. Dicen que “se conocen dos terroristas suicidas oriundos de Duheisha”. ¿Porqué no han investigado también cuántos colonos israelíes de los alrededores de Belén han servido al ejército israelí durante algún ataque a la población palestina? ¿O cuántos han atacado a la población palestina sin estar sirviendo en el ejército? Estoy convencido que habrán sido muchos más que dos. Una vez más criminalizan a los mismos.

Pág. 49. Dicen que “Hamás no reconoce la legitimidad del estado israelí.” y es cierto. Lo que no citan es que Israel tampoco reconoce ni a HAMAS ni a la legitimidad del estado palestino. Únicamente reconoce a la Autoridad Nacional Palestina pero no al estado palestino. Es más, todo lo que hace Israel en lo político o militar va en la dirección de impedir que ese estado llegue a nacer. Eso no es usado por los palestinos para no negociar con ellos (a excepción de Hamás, que en este caso hace lo mismo que Israel). Por otro lado el hecho de que Hamás no reconozca un estado ya soberano no tiene porqué ponerlo en peligro tal y como se puede intuir en el texto.

El texto da a entender que el conflicto es únicamente entre los israelíes y los palestinos musulmanes, cuando los palestinos cristianos son tan molestos para Israel, tan víctimas de sus políticas de ocupación, y tan luchadores contra esta ocupación como los palestinos musulmanes. Ya lucharon junto a los musulmanes para defender la ciudad vieja de Jerusalén en el 1948 y el 1967 (muy bien narrado en la novela “El Barrio Cristiano”, del escritor palestino cristiano Nabil Juri, editado por Cantarabia, Madrid, 1996), y lo siguen haciendo ahora.

National Geographic de Diciembre de 2008 Reportajes de Herodes-Cisjordania

Me veo obligado a tratar los dos artículos conjuntamente por estar los dos en la misma revista, ir uno precedido del otro y al vender uno lo contrario que el otro: mientras los israelíes excavan y recuperan el pasado (Reportaje de Herodes), los palestinos lo roban y lo destruyen (Reportaje de Cisjordania). Además, mientras los que son retratados como “terroristas arqueológicos” (y no me refiero a que los retratan de forma metafórica, sino que lo hacen literalmente en la fotografía a doble página (págs. 26 y 27) de apertura del reportaje Cisjordania) no disponen de medios económicos ni de libertad para realizar las prospecciones, como tampoco disponen de autonomía o servicios de seguridad para protegerlos. Los israelíes, que han provocado con su ocupación ilegal esa situación, reciben su beca NGS para realizar las excavaciones en los Territorios Palestinos Ocupados.

Pág. 8. Al intentar explicar el conflicto generado por esas excavaciones en Cisjordania ustedes se refieren a las versiones de los dos bandos. “los palestinos adujeron que el yacimiento y las piezas arqueológicas les pertenecían, y los colonos judíos replicaron que la presencia de la tumba daba mayor peso a su reivindicación de Cisjordania”. Me parece que hay razones de peso para recurrir a la legalidad internacional aceptada por Estados Unidos, España, la Unión Europea y Naciones Unidas. Ese territorio está calificado como territorio palestino ocupado y, tanto los asentamientos de población israelí como las excavaciones y traslado de material arqueológico van en contra de la legalidad internacional, siendo este un expolio del pasado del territorio palestino como el que sufrió Egipto por parte de Gran Bretaña.

Pág. 14 . Parece que se quiera borrar la presencia palestina del entorno del yacimiento cuando el autor dice que “Aparcamos al pié de la colina, junto a un poblado de casas de cemento pertenecientes a unos beduinos…”. El autor se podría haber informado y citar que eran los suburbios de una de las dos poblaciones palestinas ,nombradas por mí en el párrafo siguiente, del mismo modo que se citaron en el artículo las colonias judías ilegales (pág. 24: Tko`a, Kfar Eldad y Nokdim) estando más alejadas y siendo estas más pequeñas que las palestinas.

Pág. 19. De forma desorientadora para el lector sitúan el yacimiento a “trece kilómetros al sur de Jerusalén”. Considero que habría sido mucho más exacto situarlo a unos escasos cinco kilómetros al Sur-Este de Belén, entre los poblados palestinos de Rafidia y Za’tara. Lo puede ver en el siguiente link de Google Maps.

Págs. 26 y 27. Abren el reportaje de Cisjordania con un palestino vestido con atuendos tradicionales beduinos (con daga incluida), con la cabeza completamente cubierta por un pañuelo palestino y empuñando un detector de metales. Esta imagen está claramente manipulada ya que ese “palestino” aparece vestido de una manera muy extraña, nada habitual entre los palestinos y que en la cabeza de los occidentales se identifica con la imagen de “terrorista” vendida en los medios de comunicación.

Pág.29. Dicen que “Aunque la mayoría de yacimientos importantes están intactos…”. Pero no citan para quién tienen que ser importantes los yacimientos para ser protegidos. Efectivamente quien decide que un yacimiento es importante es Israel y quien lo protege es Israel se encuentre donde se encuentre ese yacimiento y saltándose las leyes internacionales que sean necesarias. Como ustedes citan: “el Herodión, por ejemplo, está protegido por una base militar israelí situada cerca”.

Pág. 30. Dicen “No podemos proteger los yacimientos cercanos a los pueblos palestinos … No podemos ir”. Insisto en que las autoridades israelíes hacen lo que quieren donde quieren y cuando quieren al considerar que un yacimiento es importante para ellos. Del mismo modo que suelen destruir yacimientos relacionados con el pasado del pueblo palestino. No debemos olvidar la cantidad de pueblos palestinos que fueron deliberadamente borrados del mapa por Israel durante las guerras de 1948 y 1967. Tampoco podemos cerrar los ojos ante la destrucción de mezquitas y cementerios musulmanes en Israel. Me parece que la imagen de destructores del pasado corresponde más a los israelíes que al pobre señor que ustedes han vestido como a un terrorista a doble página.

Referido al gráfico desplegable de la explanada del templo que se adjuntan en el mismo número:

Israel hace años que persigue eliminar la presencia palestina (y musulmana en este caso) de Jerusalén. Reconstruir el templo destruido por los Romanos/cristianos en el año 70 DC es meramente una excusa.

Dicen que la cúpula de la roca se construyó encima de las ruinas del templo judío. Sin embargo no hay piedra alguna en la cúpula de la roca que perteneciera a ese templo ni hay constancia alguna de que hubiera restos de ese templo en el año 691DC, año en el que se construyó la cúpula de la roca, 621 años después de que fuera destruido el templo judío por los romanos/cristianos.

En la historia cronológica siguen hablando de la “expulsión de los judíos” de Jerusalén por parte de los romanos mientras hace ya tiempo que historiadores israelíes como Shlomo Sand han demostrado con sus trabajos que esta expulsión no es más que un mito cristiano. Que en realidad lo que hubo fue una expulsión de las familias judías pudientes y una conversión masiva al cristianismo de los judíos que se quedaron. (Por otro lado sí que desmienten el mito cristiano de la matanza de niños ordenada por Herodes, o las enfermedades “de castigo divino” que este sufría).

Esta misma leyenda transmite el victimismo oficial judío, ya que habla de la destrucción del templo judío y de la expulsión de estos pero no se habla del respeto de los musulmanes a los lugares santos, de que los judíos pudieron volver a Jerusalén de la mano de Saladino (Salah Al-din), que el terrorista israelí Denis Michael incendió la Mezquita de al-Aqsa el 21 de agosto de 1969 a parte de otros muchos ataques realizados por parte del ejército y el gobierno de Israel. Y tampoco se habla de la expulsión de los palestinos por parte de Israel (masiva en el 1967 y progresiva desde entonces hasta ahora).

National Geographic de Junio de 2009: Árabes cristianos.

Pág. 49. Citan “la población cristiana en la zona ha pasado del 13% en 1894 al 2% en la actualidad”. Siguen con “..entre judíos israelíes traumatizados y musulmanes palestinos traumatizados…” Y siguen “… cuya creciente militancia se vincula con movimientos regionales islamistas que a veces se ceban con los cristianos árabes”.

Intentan desvincular a los palestinos cristianos de la lucha por la independencia de Palestina. También vuelven a separar a los palestinos cristianos de los palestinos musulmanes eludiendo que el principal problema de los cristianos de Palestina es la ocupación ilegal de Israel.

Finalmente quedo con la esperanza de recibir una respuesta a mi escrito y en el caso de no producirse tal respuesta me veré obligado a darme de baja de su revista e incluirla en la campaña palestina (Boicot, desinversiones y sanciones).

Muchas gracias por su atención.

Atentamente; Mushir Abdelrahman Planes Subscriptor Nº 1263553

Mushir Abdelrahman Planes, fotógrafo de prensa y suscriptor. Xarxa amb Palestina / CSCA