2010 · 11 · 19 • Palestine Monitor - Traducción: Palestinalibre.org

Industrias israelíes contaminan tierras palestinas con desechos tóxicos y generan cáncer en la población palestina

Las fábricas de productos químicos de los asentamientos envenenan tierras palestinas con residuos tóxicos y exponen a los residentes a los humos cancerígenos. Los trabajadores palestinos de las fábricas son más vulnerables al cáncer debido a la ausencia de ropa de protección adecuada, la cual no es entregada por los empleadores israelíes. Informe especial de Sophie Crowe para Palestine Monitor.

Nitzanei Shalom, (brotes de la paz), es una zona industrial que se encuentra entre la ciudad cisjordana de Tulkarem y la frontera con Israel. La tierra fue expropiada por el ejército israelí en los años 80 y ella se desarrolló como un sitio para fábricas de productos químicos peligrosos, ilegales en Israel. Gesur Industries es una fábrica de tales productos, que produce plaguicidas, insecticidas y fertilizantes. Fue localizada originalmente en la ciudad israelí de Kfar Saba, hasta que un tribunal la declaró un peligro para la salud, lo que le obligó a cerrar en 1982. El propietario evitó las estrictas leyes medioambientales de Israel moviendo la fábrica a Nitzanei Shalom.

Fábricas peligrosas como éstas suelen aparecer en los asentamientos, bajo la jurisdicción de la Administración Civil israelí, donde la Autoridad Palestina no tiene ningún mandato. La ley palestina es incapaz de oponerse al desarrollo de estos sitios.

Gesur está rodeado de terrenos agrícolas, que han sido arruinados por los residuos químicos de la fábrica. Los árboles han perdido sus hojas y gran parte de la tierra ya no puede ser utilizada para la agricultura. Algunos vegetales que se venden en los mercados en los pueblos cercanos, crecen a 100 metros de la fábrica sobre la tierra envenenada.

La Dra. Kifaya Abu-El Huda de la Universidad de El Cairo ha llevado a cabo una amplia investigación sobre los efectos ambientales de las fábricas de productos químicos en la Ribera Occidental. "La cuenca occidental del área de Tulkarem y Salfid es muy importante para el resto del territorio palestino. El agua subterránea está muy cerca de la superficie por lo que es sensible a la contaminación", dice Kifaya. Ella cree que toda el agua de los pozos de la cuenca occidental está contaminada. La contaminación del aire causa enfermedades respiratorias y infecciones en los ojos a los residentes de la zona. "Desde que Gesur llegó a Tulkarem, los niveles de cáncer han aumentado, causado por los humos tóxicos".

La fábrica de Gesur opera durante once meses del año. En esos meses, los vientos soplan el humo hacia la Ribera Occidental, a los territorios palestinos. La fábrica cierra cuando el viento sopla hacia Israel, para garantizar que los humos tóxicos no contaminen el medio ambiente israelí.

Arafat Amro de Kav LaOved, un grupo de defensa de los derechos del trabajador, nos dijo que Sol Or, fábrica que repara botellas de gas en Nitzanei Shalom, expone a los trabajadores palestinos a peligrosas condiciones. "Los palestinos que trabajan aquí no cuentan con las máscaras especializadas necesarias para esta tarea altamente peligrosa, el empleador sólo les suministra de máscaras para la luz ordinaria. Cinco trabajadores han muerto aquí en la última década por los accidentes en los que fueron quemados por los productos químicos. Uno de los trabajadores ahora tiene cáncer ".

El protocolo normal para estas fábricas es monitorear la salud de los trabajadores con revisiones médicas cada seis meses, una práctica descuidada por los empleadores israelíes en los asentamientos. Kav LaOved aconseja a los trabajadores visitar a un médico con regularidad y mantener un registro con el fin de demostrar que el ambiente de la fábrica es el responsable del deterioro. Amro dice que muchos trabajadores ni siquiera saben que tienen cáncer hasta que es demasiado tarde. "Esta fábrica debería haberse construido lejos de la gente, no al lado de zonas residenciales".

"Las zonas industriales se construyen en las colinas, las aguas residuales (contaminadas) fluyen hacia abajo a las aldeas palestinas en los valles. Las fábricas también queman sus desechos y los dejan en tierra agrícola palestina ", afirma Kifaya. Barkan, el mayor asentamiento industrial en la Ribera Occidental, compuesto por más de cien fábricas de productos químicos, y el asentamiento de Ariel, son devastadores para Salfit, en el norte de Cisjordania. "La una vez hermosa Salfit, en el Valle de Qana, ha sido contaminada por las fábricas", dice Kifaya. Brukeen, uno de los pueblos de los alrededores de Salfit, sufre de los efectos contaminantes del asentamiento de Ariel, visible en los altos niveles de cáncer reportados allí.

Fathi Nasser, portavoz de la Federación General Palestina de Sindicatos, nos dijo que "unos 20km al oeste de Nablus, un asentamiento ha comenzado una descarga de desechos muy cerca de la fuente de agua para la zona de Naplusa, la cual probablemente va a contaminar". Autoridades de Naplusa han protestado, pero en vano, las leyes ambientales de los Territorios Palestinos no son aplicables. Un tribunal declaró una fábrica productora de petróleo cerca de Naplusa peligrosos para el medio ambiente y ordenó su cierre. El dueño pudo hacer caso omiso de esta orden al estar dentro de la zona C.

Se necesita más investigación en el número de personas que caen enfermas y la severidad de la contaminación de la tierra, aunque a la Dra. Kifayale le preocupa el daño que se hará sentir con mayor intensidad en las generaciones futuras. Estas fábricas ilegales son otro ejemplo de la política paralizante de Israel en la Ribera Occidental, en este caso afectando su medio ambiente y la salud pública.

Palestine Monitor - Traducción: Palestinalibre.org