2011 · 07 · 29 • Daniela Stefano , Radio Nederland

Caricaturista brasilero lucha por la democracia en Egipto

En el último tiempo, el dibujante brasilero Carlos Latuff gana al menos 300 nuevos seguidores por día en Twitter. La razón: las caricaturas que continúa haciendo por petición de los egipcios.

A pesar del derrocamiento de Hosni Mubarak como presidente, la población egipcia continúa sufriendo represalias, esta vez por parte del gobierno interino liderado por el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas (SCAF).

“Muchos pensaban que después de derrocar a Mubarak era posible llegar a la democracia. Lo que ellos están percibiendo ahora es que todas las arbitrariedades que se producían durante el régimen anterior continúan ocurriendo durante el llamado ‘régimen de transición’”, afirma Latuff. Por esta razón se siguen llevando a cabo manifestaciones de protesta en las calles de El Cairo, Suez o Alejandría. Y por esta razón también, Latuff continúa apoyándolos con sus dibujos.

Los trabajos del caricaturista han sido difundidos entre los manifestantes. En un reportaje emitido esta semana por la cadena televisiva Al Arabya sobre los dibujos de Latuff, uno de los jóvenes entrevistados afirma, por ejemplo, que el brasilero “pone el dedo en la llaga”.

Según él, el hecho que Latuff esté en Brasil hace que no corra el riesgo de represalias como podría ocurrir con un egipcio que hiciera el mismo trabajo. Dibujar puede ser arriesgado: “El ejército egipcio ya está averiguando quién puede estar dándole sugerencias para sus caricaturas”, afirma.

Fama internacional

Por tener el coraje de retratar aquello que los egipcios no osan mostrar, el trabajo de Latuff se ha popularizado. Sus caricaturas, divulgadas por internet a través de Twitter, se han transformado en carteles, camisetas y panfletos que son distribuidos clandestinamente entre los manifestantes acampados. Los medios de comunicación árabes lo entrevistan con frecuencia y sus caricaturas ya ilustran periódicos, como el estadounidense New York Times y el británico The Guardian.

A través de Twitter, Latuff está en contacto directo con los egipcios: responde sus mensajes, agradece los elogios y divulga las críticas o sugestiones que se hacen a su trabajo. Hay quien dice que él es más egipcio que los propios egipcios por retratar bien la situación, y también quien preferiría que deje de involucrarse en asuntos que no le conciernen.

Miles de visitas

De cualquier forma, la producción casi diaria de caricaturas críticas sobre lo que ocurre en Egipto es esperada con ansia por sus seguidores. Cada dibujo nuevo recibe miles de visitas en cuestión de minutos. Exactamente lo que él quiere: “No le cobro nada a nadie porque quiero que esas caricaturas puedan ser divulgadas ampliamente, para que se transmita el mensaje de los manifestantes. Se trata de un ejercicio de solidaridad con los pueblos”.

En Brasil, Latuff trabaja para sindicatos, movimientos sociales y medios de comunicación alternativos, pero los grandes medios prácticamente ignoran su trabajo: “si hubiera una editorial decente, lo publicaría. Lo que yo he hecho sobre Egipto, independientemente de que los medios de comunicación corporativos estén de acuerdo o no, es un hecho. Es noticia”.

Daniela Stefano , Radio Nederland