2012 · 10 · 14 • Por Alon Aviram, 972 Magazine (Traducción: Palestinalibre.org)

Video: soldados israelíes disparan gases lacrimógenos durante la recolección de aceitunas en Cisjordania

El sábado, familias palestinas en las colinas de Hebrón se vieron sometidas una vez más a la violencia israelí, esta vez fue con un ataque de gas lacrimógeno. La razón: cosechar aceitunas en sus propias tierras.

 

En esta época del año los olivos están listos para la cosecha. El sábado pasado, cooperé junto a activistas israelíes  en la recolección de aceitunas  en el pueblo de Tarqumiya, al noroeste de Hebrón.

A medida que la luz de la mañana se apoderaba de nosotros, los únicos sonidos que se escucharon fueron los de conversaciones intermitentes, los de las manos hurgando por las gruesas ramas de los olivos en el momento de la cosecha y las aceitunas cayendo como gotas de lluvias dispersas.

La cosecha anual de aceitunas es un asunto de familia. Los niños pequeños reúnen las aceitunas que se han apartado de las hojas de las ramas inferiores, los hombres y las mujeres trabajan en árboles separados, cada uno en sus propias conversaciones. Hasta el mediodía, el té dulce había sido la única interrupción a este trabajo monótono pero algo terapéutico.

Alrededor de las 11:30AM, divisamos un jeep del ejército con soldados que nos onservaban detenidamente al otro lado del olivar. Unos pocos activistas israelíes se acercaron a través de los arbustos, árboles y rocas, llegando finalmente a una valla que nos separaba de los  soldados  y guardias de seguridad del asentamiento israelí de Adora.

Cuando llegamos, un joven soldado se encontraba en cuclillas dando órdenes a uno de los hombres para que disparase una granada de gas lacrimógeno al centro de valle. Su justificación: que algunos palestinos se encontraban demasiado cerca de la valla, 'un peligro para la seguridad'. En pocos minutos, las granadas de  gas lacrimógeno fueron disparadas hacia el valle. Los que tuvieron la suerte de evitar las nubes de productos químicos continuaron la cosecha con determinación e intensidad.

No pude evitar sentir un profundo sentido de la ironía con la acción de estos jóvenes en uniforme que desde más allá de la valla trataron de justificar sus acciones, afirmando que ellos aplicaban estas medidas con el fin de proteger a la ciudadanía judía.

La capacidad de las tropas de disparar armas químicas a estas familias es el símbolo de un orientalismo profundamente arraigado en la sociedad israelí. Es un racismo socializado, típico de toda sociedad colonial, que define a la población indígena como intrínsecamente inferior y peligrosa.

Esa noción es la que permitió a los que dispararon ignorar descaradamente lo evidente: que estas personas no eran en absoluto una amenaza.

Los acontecimientos del sábado no pueden ser descartados como la obra de una manzana podrida. Hay una lógica sistémica en episodios generalizados y reiterados de violencia estatal. Un esfuerzo político concertado por los responsables políticos israelíes para sacar a la población palestina de la zona C. Los permisos de construcción son negados, las casas demolidas, y olivares son blanco de vandalismo.

Mientras que algunos de nosotros nos sentamos y criticamos a los colonos y sus acciones con un café, el proyecto expansionista no deja de crecer, convirtiéndose en una realidad física opresiva.

Alon Aviram es graduado de la Universidad de Sussex, con una licenciatura en relaciones internacionales, y actualmente es cooperador de  972 Magazine.

Fuente: WATCH: IDF fires tear gas at olive harvesters in West Bank

Por Alon Aviram, 972 Magazine (Traducción: Palestinalibre.org)