2007 · 05 · 18 • Ricardo Mir de Francia, Diario El Periódico - España
Miles de palestinos intentan emigrar para huir del caos insufrible de Gaza

Ahora gracias a Hamas y Al Fatah, Israel consigue su sueño de vaciar Palestina de sus habitantes. Los aspirantes pagan hasta 3.000 euros por un visado para llegar a Europa o América del Norte. La creciente demanda ha hecho proliferar las agencias clandestinas que facilitan la expatriación
Esta vez no es una expulsión premeditada o un desplazamiento forzoso como en 1948 y 1967. Tampoco un exilio solo provocado por las políticas israelís. El enfrentamiento cainita entre Hamás y Al Fatá, que ha convertido la vida en Gaza en una pesadilla insoportable, está afectando a lo más sagrado de la cultura palestina: su apego al país y a su tierra.
En los últimos meses, cerca de 45.000 palestinos han solicitado visados para emigrar a la Unión Europea. Y solo en la franja, el territorio más castigado por la pobreza y la violencia, más de 200 personas acuden cada día a las distintas oficinas de gestión de visados, legales o clandestinas, un negocio en auge.
Abed Halil, de 43 años, es licenciado en Geografía y padre de cinco hijos. Pertenece al ejército de desempleados de Gaza, donde siete de cada 10 trabajadores están en paro. El pasado diciembre, tras intentar en vano obtener un visado en las embajadas europeas, pagó en dólares el equivalente a unos 600 euros a un falsificador a cambio de un permiso de residencia italiano. Por uno sueco se pagan hasta 1.100 euros.
"Tengo miedo de que me devuelvan a mis hijos con una bala en la cabeza. Tampoco puedo mantenerlos por la crisis", cuenta en el campo de refugiados de Yabalia. Halil llegó a El Cairo con su documentación falsa, pero en el aeropuerto fue descubierto y repatriado.
Paradoja
"Todos los valores y principios de esta sociedad se están destruyendo. No hay economía y el caos es inaguantable", afirma Jalil Abú Shamala, director de la organización de derechos humanos, Al Dameer. En el último año, más de 400 palestinos han muerto en los enfrentamientos internos. Esta anarquía ha creado una paradoja inconcebible. "Mucha gente siente nostalgia de la ocupación. Con los israelís había más seguridad y miles de personas iban a trabajar a Israel".
Las ansias de emigrar se han disparado especialmente entre los varones jóvenes. Un 43% quiere hacerlo, según una encuesta de la Universidad de Birzeit. "Si no perteneces a Hamás o Al Fatá --explica Abú Shamala--, es casi imposible conseguir un empleo en el sector público porque todo es clientelismo".
Los países del Golfo --sin incluir Arabia Saudí-- abren las puertas a los recién graduados. Pero el sueño de la mayoría es Europa o América del Norte. Hay dos formas de lograrlo. Una es a través de un visado de turista concedido por los pocos países abiertos a los palestinos como Cuba, Ucrania o China. Al no haber vuelos directos desde Egipto --única puerta al exterior desde Gaza--, se hace escala en Europa. Antes de aterrizar, el viajero destruye toda su documentación y pide asilo. Sin papeles, dice uno de los agentes que han proliferado, no puede ser repatriado.
La otra fórmula, más complicada, pasa por obtener un visado de negocios. "Nos llegan chicos de 25 años que han creado empresas ficticias, certificadas por las cámaras palestinas de comercio. Solicitan una invitación a una feria europea o a un empresario y algunos obtienen la visa", explica Mohamed Yousef, agente dedicado a tramitar visados. Antes de llegar aL destino, destruyen el pasaporte para obtener el asilo.
Más Difícil
Por todo el proceso, se llega a pagar a los agentes --una veintena oficiales y, al menos, una treintena clandestinos-- hasta 3.000 euros. Pero Egipto ha descubierto la trampa y cada día es más difícil emigrar a Europa. No hace mucho repatrió a Gaza a 400 palestinos con visados cubanos. "Si se abrieran las fronteras, Gaza se quedaría vacía. Antes, la emigración era sinónimo de traición, pero ahora la gente tiene derecho a vivir", afirma Abú Shamala.
Ricardo Mir de Francia, Diario El Periódico - España



