2013 · 05 · 22 • Comité Español de la UNRWA

Las escuelas de la Fundación Realmadrid, un proyecto de futuro

El proyecto de las escuelas sociodeportivas en la franja de Gaza y Cisjordania, impulsado por la Fundación Realmadrid y la Agencia de Naciones Unidas para los refugiados de Palestina (UNRWA), se aproxima al fin de su primera temporada.

Desde noviembre de 2011, cerca de 1.100 niños y niñas refugiados de Palestina participan en las sesiones que se imparten en 11 escuelas de la Agencia -5 en Gaza y 6 en Cisjordania-. El programa está cosechando un gran éxito.

El proyecto fomenta la educación en valores, el trabajo en equipo y el liderazgo entre los niños y niñas refugiados de Palestina, que padecen a diario la situación del bloqueo y las constantes agresiones militares. La infancia es el colectivo más afectado, no solo por su condición de vulnerabilidad sino también por la crisis humanitaria en la que están inmersos. De hecho, el 80% de estos menores presenta algún tipo de conducta postraumática, depresión y otras alteraciones debido a la complicada situación que viven a diario.

Igualdad de oportunidades

Una de las apuestas del programa de las escuelas sociodeportivas es la igualdad de género y gracias a ello muchas niñas refugiadas han cumplido su sueño de jugar al fútbol como las estrellas del balón pero también está permitiendo que otras se acerquen por primera vez a este deporte. Aunque algunas de ellas encontraron en un primer momento ciertas reticencias por parte de sus padres, que veían en la práctica de este deporte algo poco adecuado para las mujeres, finalmente han podido disfrutar entrenando con los materiales que ha proporcionado a las escuelas la Fundación Realmadrid.

Algunas de las niñas han demostrado tener grandes dotes con el control del balón y ya hay quien ve en ellas a las futuras representantes de la selección de Palestina.

Conseguir un cambio de mentalidad en la sociedad respecto a la mujer y el fútbol no ha sido sencillo pero se ha dado un pequeño paso al frente. Las entrenadoras han puesto grandes dosis de entusiasmo en cada sesión, supliendo incluso posibles carencias de experiencia en la práctica de este deporte, y han sabido transmitir a sus alumnas esa pasión por el fútbol y los valores relacionados con su práctica.

Un proyecto de futuro

Entre los padres ya hay quien se ha interesado por si el proyecto seguirá el próximo curso, tras comprobar el efecto positivo que la práctica del fútbol tiene sobre los niños y las niñas refugiados. Una experiencia que también espera repetir la coordinadora del programa: “Esperamos continuar nuestra colaboración con la Fundación y que este proyecto se pueda ampliar en el futuro”.

Para muchos de los niños y las niñas que viven en los campamentos de refugiados del territorio Palestino ocupado las escuelas sociodeportivas de la Fundación Realmadrid sonun refugio donde recuperar su condición de niños, lejos de una rutina marcada por la violencia. Encuentran aquí refugio donde seguir soñando que pueden ser grandes deportistas, igual que sus ídolos del Real Madrid. Lleguen o no a seguir sus pasos, los valores aprendidos a través del juego se convierten en un recurso para su futura vida.

Fuente: Comité Español de la UNRWA

Comité Español de la UNRWA