2014 · 05 · 26 • Fuente: Javier Martín, CNN

El Papa Francisco denuncia el Muro del 'Apartheid' en Palestina

Esperado con enorme emoción por los miles de fieles que abarrotaban la plaza del Pesebre en la ciudad palestina de Belén, el Papa Francisco sacudió ayer parte de los cimientos con dos gestos que probablemente desencadenen nuevas polémicas.

El Papa Francisco toca el muro que separa Israel con Cisjordania. (EFE)

El primero, poco después de que su helicóptero, procedente de Ammán, aterrizara en la ciudad que vio nacer a Jesús sin pasar antes por Israel, una decisión que ya había causado malestar entre las autoridades israelíes. Tras ser recibido por el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas, el pontífice se subió a un automóvil descubierto para recorrer los escasos metros que separan la sede de la gobernación de la Basílica de la Natividad, donde le esperaban más de 8.000 fieles.

Al pasar junto al muro de segregación erigido por Israel, el Papa pidió al chófer que se detuviera, bajó, se acercó a pie y oró en silencio por espacio de cinco minutos, en un gesto que el portavoz vaticano, Federico Lombardi, calificó de muy "simbólico". Después, inclinó su cabeza y apoyó su frente sobre el frío y gris hormigón, sin pronunciar palabra alguna pero dejando una imagen para la historia. "Este gesto ha sido para demostrar su participación en el sufrimiento de esta tierra pero lo hizo de manera silenciosa, orando como un símbolo del problema, de la visión que hay en esta tierra", explicó Lombardi.

El muro comenzó a ser construido por el Ejército israelí en 2003, en plena Intifada palestina, y en la actualidad es una combinación de hormigón, piedra y alambrada con concertinas que aísla la mayor parte del territorio palestino y complica a diario la vida de miles de personas.

Un Muro en Tierra Cristiana

Otras, como la familia Abu Mohor, que este domingo compartirá almuerzo con el pontífice en Belén, han visto como su construcción les ha privado de sus tierras. Y puede dejarles sin muchas más si finalmente el Tribunal Supremo israelí falla en junio a favor del Ejército, al que le ha pedido que ofrezca una ubicación alternativa, en el litigio que mantiene con los cristianos del valle del Cremisán, en el sur de Belén.

Conocido como el muro del apartheid por los palestinos y barrera de seguridad para los israelíes, su trazado se prolonga a lo largo de centenares de kilómetros y en julio de 2004 la Corte Internacional de Justicia lo declaró ilegal y ordenó a Israel su inmediata demolición, una decisión que no ha sido acatada.

Francisco guardó su segundo gesto, más conciliador, para el final de la misa. Con voz pausada y gesto serio, el pontífice invitó a Abbas y a su colega israelí, Simon Peres, a sumarse a un rezo conjunto por la paz en Oriente Medio y ofreció su "casa", el Vaticano, para llevar a cabo esta iniciativa. "Muchos construyen la paz día a día con pequeños gestos, pequeñas cosas, muchos de ellos sufren aun sin ser conscientes de que son creadores de paz. Los que formamos parte de la iglesia tenemos la obligación de convertirnos en herramientas para la paz, especialmente a través de nuestras plegarias", afirmó. Al hilo de este argumento, Francisco subrayó que construir la paz "puede ser difícil, pero vivir sin paz es un sufrimiento"

El presidente israelí, Simón Peres, felicitó y aceptó la iniciativa porque "desde siempre ha apoyado cualquier iniciativa" de este tipo.

La diputada palestina, Hanan Ashrawi, cristiana nacida en Nablús, confirmó que también Abbas visitará el Vaticano en declaraciones a la cadena estadounidense CNN.

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La histórica foto del Papa rezando en el muro que aisla a Palestina

Fuente: Javier Martín, CNN