2014 · 11 · 17 • Fuente: Marta Pérez Cruzado, Agencia EFE

Los rostros palestinos de la guerra de Gaza

El fotógrafo español Miguel Ángel Sánchez, en su empeño de "retratar lo que queda tras la guerra", ha llevado a Dubái su último trabajo: "La cara de Gaza", donde muestra los retratos de la población palestina tras la ofensiva israelí llevada a cabo entre los pasados 8 de julio y 26 de agosto.

Sus fotografías, que se exhiben en la galería The Empty Quarter de Dubái hasta el 23 de noviembre, muestran imágenes de personas con una historia detrás, la mayoría de las veces trágica, y que "sufren más de lo que la gente se puede llegar a imaginar", explica Sánchez a Efe.

Asegura que la situación actual en Gaza es "terrible", hasta el punto de que mantiene que "muere más gente tras la guerra que durante el conflicto".

"Quienes sobreviven solo disponen de cuatro horas de electricidad al día, sufren el colapso de las infraestructuras o se enfrentan al horror de perder sus vidas o la de algún ser querido en un nuevo ataque", declara a Efe el artista, que se encuentra en Emiratos donde participó en la inauguración de su exposición.

Sánchez confiesa que su último trabajo, cargado de dramatismo, claroscuros barrocos, luces y sombras, es el "más oscuro, el más triste, refleja lo que está sucediendo".

El silencio de sus obras esconde historias como la de Samira, de 33 años, que tiene seis hijos y un marido con una diabetes muy avanzada que le impide trabajar: "a veces toda la familia solo dispone de un huevo para cenar".

El mayor de los hijos de Samira, protagonista de su fotografía "Miedo", amaneció una mañana con parte de sus pestañas blancas como consecuencia del terror que había sufrido tras caer una bomba muy cerca de donde se encontraba.

En otra imagen de la exposición, "El discapacitado", aparece un joven sentado en una cama con la pesadumbre sobre su rostro y el anillo de compromiso en plano destacado: la metralla de una bomba le arrancó algo más que una pierna.

"La existencia es muy difícil para un hombre joven y discapacitado, su prometida tuvo que romper la relación; cada mañana se levanta y cada noche se acuesta pensado en lo que ha perdido: su gran amor y su vida", afirma el fotógrafo.

Tras cubrir como reportero gráfico el último conflicto en la franja de Gaza, en el que murieron más de 2.100 palestinos, las tres cuartas partes civiles, y 18.000 viviendas y edificios resultaron afectados o sucumbieron a los continuos bombardeos israelíes, Sánchez decidió volver.

"Quería enseñar lo que había en Gaza", dice Sánchez, que explica que su intención era montar sus propios "estudios" para poder acceder, junto a su cámara, al interior de los protagonistas, "a su intimidad", como puntualiza.

Otra de las historias atrapadas en su colección es la de "La viuda de Samuni", cuyos hijos tuvieron que ver cómo disparaban y mataban a su padre a tiros, o la de Ashraf Hegazy, un niño que perdió a tres miembros directos de su familia en un bombardeo contra su casa.

Hegazy, cuya historia dio la vuelta al mundo cuando una foto del funeral de sus hermanos ganó el premio World Press Photo en 2013, mira más allá de la cámara sentado en las ruinas de su propio hogar.

"La Cara de Gaza" muestra desgarradoras historias en claroscuros que salpican las paredes blancas de la galería de arte que las acoge y que se suceden relatando en instantáneas el desamparo de las vidas de sus protagonistas, de lo que perdieron y lo que podrían perder.

Su último trabajo sigue a dos anteriores, en los que el fotógrafo español quiso también retratar la "dignidad" de los rostros anónimos de otros dos conflictos.

La revuelta libia que acabó con el régimen de Muamar el Gadafi, en 2011, y las protestas que acabaron ese mismo año con el dictador Hosni Mubarak, fueron entonces el blanco de su objetivo. 

Algunas fotografías de la exhibición

Miguel Ángel Sánchez nació en Madrid en 1977. Se volcó totalmente en la fotografía en el año 2005 tras haberse dedicado a la pintura y a la escultura desde los 20 años. Combina su trabajo como fotógrafo de estudio con el de cámara y reportero gráfico en lugares en conflicto. En el 2009 se instaló en El Cairo montando el Studio Al Asbani y donde nació el proyecto “El alma del mundo” junto con la periodista Nuria Tesón. Más de 70 retratos recogieron el convulso momento que la primavera árabe había producido en Egipto, los cuales fueron expuestos en diciembre del 2011 en el Centro Cultural Conde Duque de Madrid.

Fuente: Marta Pérez Cruzado, Agencia EFE