2015 · 07 · 17 • Fuente: Ben Norton, Mondoweiss / Traducción: Javier Villate, Blog Disenso

Racismo: Israel detiene y deporta a judíos norteamericanos porque son negros

Dos judíos estadounidenses fueron objeto de insultos racistas, detenidos y posteriormente deportados por el gobierno de Israel debido al color negro de su piel.

Idit Malka y su hijo Kahxin, dos judíos estadounidenses. (Foto: Jerusalem Post)

Idit Malka tiene cinco hermanos y todos viven en Israel. El 12 de junio viajó con su hijo Kahxin al autoproclamado estado judío, con el fin de celebrar la boda de su hermana, que vive en Yeroham, una ciudad del Neguev.

Malka ni siquiera pudo salir del aeropuerto Ben Gurión. Al llegar, ella y su hijo de 10 años fueron detenidos de inmediato y encerrados en una celda durante 48 horas. Gracias a la única llamada telefónica que les permitieron hacer, Malka pudo hablar con su hermano israelí, el cual recurrió a un juez pidiendo la libertad de sus familiares, pero fue inútil. A Malka y a su hijo les negaron la entrada en el país y les metieron en un avión de vuelta a Estados Unidos.

“Nunca nos dieron ninguna razón por la que nos detuvieron que no fueran las palabras de una agente de policía que me dijo a gritos: ‘Eretz Israel no es un país para cushim‘ (un insulto racista hebreo para personas negras)”, dijo Malka.

“Creo que la decisión de negarnos la entrada fue tomada antes incluso de que yo tuviera la oportunidad de hablar con alguien”, añadió.

The Jerusalem Post informa que, según la Autoridad de Población, Inmigración y Fronteras de Israel (PIBA), “Malka y su hijo fueron deportados debido a las sospechas que existían de que ella pertenecía a la comunidad negra hebrea y que estaba planeando quedarse en Israel en lugar de volver a EEUU el 20 agosto, como declaraba su visado”. Ella negó la acusación en una entrevista con el periódico.

La familia de Malka emigró a Israel cuando ella era joven. En 1987, se distanciaron de la comunidad negra hebrea, cuyos miembros no son reconocidos como judíos por el gobierno de Israel.

“He vivido toda mi vida adulta como una judía”, explicó Malka. Se convirtió al judaísmo de la reforma en 1995 y, posteriormente, al judaísmo conservador en 2004.

En 2006, Malka estuvo viviendo en Israel. The Jerusalem Post escribe: “Malka dice que fue sometida a un enmarañado proceso burocrático que duró cuatro años. Cansados y sin un final del proceso a la vista, ella y sus hijos decidieron volver a EEUU en 2010″.

“Tengo un hijo de diez años que quería visitar a sus primos y su familia, y ha visto cómo sus vacaciones de verano se han ido al traste de la forma más horrible”, subrayó Malka.

Supremacismo sionista blanco

The Jerusalem Post explica que los judíos negros sufren un doble rasero en Israel, al que no están sometidos los askenazíes (judíos de origen europeo).

Nicole Maor, una representante del Centro de Acción Religioso de Israel que ayudó a Malka durante sus cuatro años de trámites burocráticos para convertirse en ciudadana israelí, dijo el lunes que los afroamericanos convertidos al judaísmo encuentran a menudo problemas para entrar a Israel. Y añadió que esto se debía a que la legitimidad de sus conversiones estaba cuestionada por el Ministerio del Interior.

Además, los afroamericanos que quieren permanecer en Israel durante periodos de tiempo prolongados o hacen aliyá [término utilizado por el sionismo para denominar a la inmigración judía a la Tierra de Israel, véase Wikipedia, N. del T.] son minuciosamente investigados, debido a las sospechas de que podrían unirse a la comunidad negra hebrea.

Los judíos etíopes –que se enfrentan a una virulenta intolerancia racial en una sociedad en la que los políticos, incluido el primer ministro Benjamín Netanyahu, llaman sistemáticamente a los inmigrantes africanos “infiltrados” y “cáncer”– han establecido paralelismos entre su lucha contra el racismo del sistema israelí y la lucha de los negros norteamericanos contra el racismo de su sistema. En protestas que tuvieron lugar en abril y mayo, los judíos etíopes tomaron las calles de Jerusalén para protestar por la brutalidad policial racista y corearon el lema “¡Baltimore está aquí!”, en referencia a la violencia policial racista que provocó multitudinarias protestas en esa ciudad estadounidense pocos días antes.

En un artículo de opinión publicado en el diario israelí Haaretz el 12 de junio, se afirma que “el abogado racista e intolerante de la nueva novela de Harper Lee se sentiría como en casa en el Israel moderno”. Su autor, Naomi Levitzky, hace esa observación en un comentario sobre la novela Go Set a Watchman, cuya acción tiene lugar en el régimen de apartheid racial del Sur de EEUU en la época de Jim Crow.

No podía dejar de pensar en nosotros en Israel. ¡Cómo me recuerda a la racista e ignorante ciudad sureña de Alabama!

Aquí, en julio del año pasado, quemaron vivo a un chico palestino, Mohamed Abú Jedeir.

Un soldado de las Fuerzas de Defensa de Israel de origen etíope fue maltratado por un oficial de policía, pero el caso contra ese oficial recibió carpetazo.

Las escuelas y los campamentos de verano se niegan a aceptar a los niños negros por el color de su piel.

Un representante del gobierno habló de forma agresiva y condescendiente de la familia de Avera Mengistu, un hombre aparentemente perturbado que cruzó la frontera con Gaza el pasado mes de septiembre y que se encuentra desaparecido, sin que a nadie parezca importarle.

Y cuando una mujer fue violada en Tel Aviv, la gente que pasaba por el lugar siguió su camino; nadie le ayudó.

Como he señalado en anteriores artículos de Mondoweiss, desde la creación del estado judío putativo, los mizrajíes (judíos procedentes de Oriente Medio) y otros judíos no askenazíes han sufrido una discriminación constante y han vivido como ciudadanos de segunda clase:

La doctora Hanan Chehata describe Israel como “la tierra prometida de los judíos… mientras no sean negros”.

Los judíos de origen africano no son los únicos que padecen la supremacía askenazi del sionismo. Desde sus primeros días, los judíos mizrajíes (los procedentes de Oriente Medio) han sido discriminados sistemáticamente en la sociedad israelí. En los años 50, Israel obligó a los judíos mizrajíes a vivir en la pobreza en tiendas de campaña, mientras los askenazíes eran alojados en hoteles.

En las décadas posteriores, los mizrajíes han seguido sufriendo un racismo sistemático. Esta opresión condujo a la creación de los Panteras Negras Israelíes, siguiendo el ejemplo del partido socialista revolucionario de los Panteras Negras de Estados Unidos. En la actualidad, exmiembros de los Panteras Negras Israelíes siguen protestando por el racismo israelí contra los judíos mizrajíes.

Fuente: Israel detains and deports American Jews because they are Black

Sobre el autor: Ben Norton es un periodista independiente. Ha publicado en CounterPunch, The Electronic Intifada, Common Dreams, Think Progress y ZNet, entre otras publicaciones. Tiene un sitio web en BenNorton.com y le puedes seguir en Twitter: @BenjaminNorton.

Acerca del traductor: Javier Villate mantiene el blog Disenso, con artículos, análisis y traducciones sobre Palestine, Israel y Medio Oriente. Le puedes seguir en Twitter como @bouleusis

Nota del traductor: Me resulta absolutamente incomprensible el silencio que el autor mantiene sobre el racismo y las discriminaciones que sufren los palestinos que viven en Israel, que no tienen comparación alguna con la que padecen los judíos negros y los mizrajíes. Por no hablar de los palestinos de los territorios ocupados en 1967.

Fuente: Ben Norton, Mondoweiss / Traducción: Javier Villate, Blog Disenso