2015 · 07 · 20 • Fuente: Anna Kokko, Agencia Man'an / Traducción: Javier Villate, Blog Disenso

Enseñando tolerancia: Cinco escuelas israelíes unen a judíos y palestinos

Linternas de papel hechas a mano para el Ramadán cuelgan sobre las cabezas de los niños mientras corren entre una mesa con chuches y un televisor, en el que algunos ven unos dibujos animados.

Las escuelas mixtas de De Común Acuerdo cubren la enseñanza primaria y la secundaria. (Foto: De Común Acuerdo)

A primera vista, esta podría ser una guardería más de la ciudad de Yafa, donde una tercera parte de la población es palestina. Pero, a diferencia de la mayoría de los centros preescolares de Israel, todos los anuncios de las paredes, incluyendo los nombres de los niños, están escritos en hebreo y árabe.

Esta es una de las cinco escuelas y guarderías mixtas que existen en todo Israel, creada por De Común Acuerdo, una ONG que promueve una enseñanza conjunta de judíos y palestinos en Israel.

Creada en 1998, esta organización cuenta actualmente con 1.400 estudiantes y este otoño abrirá su sexto centro, una guardería. La mitad de sus alumnos son judíos y la otra mitad, palestinos que viven en Israel.

En Yafa, la guardería fue el proyecto de un grupo de padres que quería un futuro mejor para sus hijos y para la comunidad en general.

Uno de los padres, un israelí judío, ha venido a recoger a su hija para llevarle a casa. La niña corre hacia él mostrándole un dibujo que ha pintado, antes de volver a jugar con sus amigos/as unos pocos minutos más.

“Ha invitado a Karim (un niño palestino) a venir a nuestra casa”, dice el padre con orgullo.

Una excepción de la separación

Aunque los palestinos que viven en Israel representan casi el 21 por ciento de la población, judíos y palestinos estudian separadamente hasta terminar el instituto. Mientras los judíos israelíes pueden elegir entre escuelas religiosas y laicas, los palestinos solo tienen una opción.

“Es una situación muy familiar que los árabes y los judíos que han crecido en la misma ciudad no se junten hasta que tengan 18 años, cuando entran en las universidades o en el mercado de trabajo”, dice Mohamed Marzuk, director del departamento comunitario de De Común Acuerdo.

Todas las escuelas de la organización son bilingües, pues el idioma es visto como algo fundamental para el conocimiento de otras culturas. En la guardería, esto significa que se cantan canciones y se escuchan cuentos en árabe y en hebreo. Siempre hay dos maestros/as presentes, hablando cada uno en su idioma.

Dafna Kaplan, una de los miembros judíos del comité de padres y madres de Yafa, cree que su hija de cuatro años ya entiende la mayor parte de lo que se le dice en árabe. Activista por la paz desde hace mucho tiempo, esta madre está ahora siguiendo los pasos de su hija y tratando de aprender árabe.

“Cuando hablamos con los comerciantes árabes de Yafa, puedo ver lo contentos que se ponen cuando oyen a mi hija hablar en árabe. Algunos, incluso, vienen y le dan un beso”, dice Kaplan.

Guardería mixta, árabe y judía, de Yafa. (Foto: Maan Images / Anna Kokko)

Pero los alumnos de De Común Acuerdo solo representan una pequeña parte de la sociedad israelí. Según Kaplan, en la guardería de Yafa, ha habido que rechazar las solicitudes de ingreso de unos 150 niños/as por falta de espacio. Marzuk dice que todas las escuelas mixtas tienen largas listas de espera para ingresar en ellas.

Algunos de los padres palestinos de Yafa eligieron la escuela mixta con la esperanza de acceder a un sistema educativo mejor, pues las escuelas exclusivas para palestinos sufren la falta de inversiones por parte del estado israelí.

Según un informe de Adalah, un grupo israelí que promueve los derechos de los palestinos en Israel, el estado asignó en 2004 tres veces más fondos a los estudiantes judíos que a los palestinos. Esto significa que las escuelas palestinas están abarrotadas, sus instalaciones son pésimas y tienen menos horas de enseñanza por alumno.

A pesar de todo, algunos creen que las escuelas separadas son la única forma que existe para preservar la lengua árabe.

“Los árabes no rechazan esta separación. ¿Qué haríamos si todo se enseñara en hebreo?”, dice Sawsan Zaher, director de la Unidad de Derechos Sociales y Económicos de Adalah. “Además, es una forma de emplear a los maestros/as árabes”.

Para los niños judíos, las escuelas mixtas ofrecen una rara oportunidad para estudiar árabe desde una edad temprana, mientras que todos los palestinos que viven en Israel comienzan a estudiar hebreo en segundo grado. Pero Marzuk cree que tener compañeros de clase que hablan hebreo es muy importante para los alumnos palestinos.

“En las escuelas exclusivas para árabes, aprendemos hebreo solo técnicamente, ya que no estudiamos la cultura y las tradiciones judías que le son propias”, añade.

Intercambiar religión e historia

Reconocidas como parte del sistema educativo oficial, las instituciones de De Común Acuerdo siguen el plan de estudios nacional. Pero en las actividades extraescolares, los alumnos estudian las tres religiones monoteístas: judaísmo, cristianismo e islam. En la guardería de Yafa, por ejemplo, los niños tienen días libres en todas las fiestas religiosas.

Aunque la mayoría de los niños judíos de las escuelas mixtas proceden de familias políticamente de izquierda, Marzuk dice que hay algunos casos “sorprendentes” de familias religiosas e incluso de gentes de derecha.

“Lo que les une es que todos están abiertos a la idea de vivir juntos”, subraya.

En las escuelas exclusivas para palestinos de Israel, apenas se estudia la cultura palestina. En cambio, la preservación de la naturaleza judía del estado de Israel está legalmente definida como el objetivo principal del sistema educativo, según explica Adalah.

Aunque las necesidades de la minoría palestina deberían estar “reconocidas”, el grupo de derechos dice que pocos palestinos de Israel participan en el diseño de los planes de estudio, que está totalmente controlado por el ministerio de educación israelí.

“Las escuelas solo enseñan la narrativa judía de la historia”, dice Zaher.

Las escuelas mixtas de De Común Acuerdo están intentando cambiar esto. Por ejemplo, en el instituto se enseña a los estudiantes la versión palestina de lo que sucedió en 1948. Para los israelíes, este es el año de su independencia, mientras que los palestinos lo conmemoran como la Nakba o catástrofe, que supuso la pérdida de sus tierras y la expulsión de centenares de miles de refugiados.

Según Marzuk, el estado israelí no prohíbe la enseñanza de la Nakba, pero se considera ampliamente como un tema “no recomendado” entre los directores de las escuelas palestinas regulares. Por consiguiente, la gran mayoría de los palestinos no estudian su propia historia.

La guardería mixta de Yafa tiene unos cien niños/as. (Foto: Maan Images / Anna Kokko)

Luchando por la existencia

Todo esto ha supuesto algunos problemas para las escuelas de De Común Acuerdo. Por ejemplo, el día de la Independencia de Israel, el ayuntamiento de Tel Aviv criticó a la guardería de Yafa por no izar la bandera israelí.

El pasado mes de noviembre, dos aulas de la escuela de Jerusalén fueron incendiadas y en sus paredes aparecieron pintadas antiárabes.

Una lucha a más largo plazo consiste en encontrar financiación para que las escuelas funcionan. Puesto que solo procede del estado israelí el 30 por ciento de su financiación, el resto tiene que ser cubierto por las tasas de matrículas y las donaciones privadas.

“Todos los años tenemos que buscar fondos para asegurar nuestra existencia”, dice Marzuk. “Y no es fácil”.

En Yafa, la guardería ha tenido que luchar para conseguir más espacio y ampliar el número de aulas. Según Kaplan, las autoridades locales han concedido siempre más espacio en el último minuto, pese al hecho de que varios edificios cercanos están vacíos.

Hasta el momento, solo una escuela mixta de Jerusalén tiene garantizada toda la enseñanza hasta el último curso de la secundaria. Como no hay universidades exclusivas para palestinos en Israel, los estudiantes de la comunidad palestina tienen frecuentemente más dificultades que sus contrapartes judías para entrar en la universidad.

Un informe de 2013 de Mossawa, una entidad que promueve la igualdad de derechos para todos los ciudadanos israelíes, incluidos los árabes, declara que los palestinos solo representan el 10 por ciento de los licenciados del país. Ninguna universidad israelí ofrece sus estudios en árabe, obligando a los estudiantes árabes a elegir unos pocos programas en las facultades o a buscar continuar sus estudios en el extranjero.

Al estar mayormente exentos del servicio militar israelí, los estudiantes palestinos no pueden solicitar las ayudas económicas que reciben aquellos que han servido en el ejército.

“Algunos cursos de psicología y medicina, por ejemplo, tienen limitaciones de edad que hacen que solo puedan acceder a ellos aquellas personas que hayan terminado el servicio militar”, explica Zaher.

Un modelo para el futuro

Adalah cree que, a largo plazo, la menor inversión en la educación de los niños palestinos que viven en Israel disminuirá el potencial económico del país en su conjunto.

“La educación es el primer paso para una mejor calidad de vida. Esta falta de inversión afectará a la población árabe de las generaciones venideras”, dice Zaher.

En su forma actual, el sistema de segregación mantiene, además, la desigualdad entre los judíos y los palestinos israelíes. Mientras las escuelas mixtas persiguen plantar las semillas de la tolerancia en el seno de una única comunidad, para De Común Acuerdo la paz entre israelíes y palestinos parece una meta inalcanzable.

“No soy tan ingenuo como para pensar que 20 escuelas mixtas van a cambiar un conflicto tan largo”, dice Marzuk. “Pero sé que este es el modelo del futuro: conocer la cultura y la historia del otro”.

Kaplan, madre de dos hijos, considera que las escuelas mixtas son la única forma de llegar a una comprensión mutua, incluso bajo el fuego de los cohetes lanzados desde la Franja de Gaza.

“Cuando empezó el verano, mi hija me preguntó si habría una nueva guerra. Para ella, verano es igual a guerra”, dice Kaplan.

“Esta escuela es la única esperanza que tenemos”.

Foto: De Común Acuerdo)

Fuente: Teaching tolerance: Five Israeli schools unite Jews and Palestinians

Acerca del traductor: Javier Villate mantiene el blog Disenso, con artículos, análisis y traducciones sobre Palestine, Israel y Medio Oriente. Le puedes seguir en Twitter como @bouleusis

Fuente: Anna Kokko, Agencia Man'an / Traducción: Javier Villate, Blog Disenso