2008 · 02 · 20 • Terra - España

La sanidad de Gaza, 'abocada al desastre' por el bloqueo israelí

El bloqueo de Israel a Gaza 'aboca al desastre' a la Sanidad en la Franja, donde faltan medicamentos y material básico para tratar a enfermos y a heridos en los ataques militares israelíes, advierten responsables de hospitales locales. Desde que el movimiento islamista Hamás tomó Gaza en junio, Israel tan sólo permite, y con cuentagotas, la entrada a la paupérrima Franja palestina de algunos fármacos y de seis tipos de alimentos de primera necesidad. Al menos noventa personas han muerto

El bloqueo de Israel a Gaza 'aboca al desastre' a la Sanidad en la Franja, donde faltan medicamentos y material básico para tratar a enfermos y a heridos en los ataques militares israelíes, advierten responsables de hospitales locales.

Desde que el movimiento islamista Hamás tomó Gaza en junio, Israel tan sólo permite, y con cuentagotas, la entrada a la paupérrima Franja palestina de algunos fármacos y de seis tipos de alimentos de primera necesidad.

Al menos noventa personas han muerto desde entonces por falta de medicinas o por no poder salir del territorio para recibir tratamiento médico, según cifras del Ministerio de Sanidad en Gaza.

La falta de asistencia se refleja en que Gaza carece de noventa de los fármacos considerados básicos por la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre ellos varios analgésicos, explica Hassan Jalaf, director de Al Shifa, el principal hospital local.

Según Jalaf, las existencias de los 390 fármacos restantes en el listado de la OMS apenas darán para tres meses.

En el hospital Nasser, en la ciudad de Jan Yunis (sur de Gaza), la falta de suministros regulares de medicinas, alimentos, combustible y ropa limpia impide al centro proporcionar los servicios necesarios a sus pacientes, explicaba la semana pasada su portavoz y alto cargo de Hamás, Wissan Abu Shamala.

'El Ministerio de Sanidad de Gaza está atravesando una grave crisis', denunció Abu Shamala, antes de explicar cómo su centro, incapaz de atender a todos los heridos por los frecuentes bombardeos israelíes en el sur de la Franja, debe derivarlos al Hospital Europeo, también en Jan Yunis, o al Al Shifa, en la ciudad de Gaza.

El Centro Palestino de Derechos Humanos, con sede en la Franja, llama la atención sobre el 'incremento del número de víctimas y la violación del derecho internacional humanitario' que supone la 'continuación de los ataques israelíes aleatorios en zonas densamente pobladas', donde 'es casi imposible distinguir entre objetivos civiles y militares'.

En los últimos seis meses, el hospital Al Shifa ha tenido que hacerse cargo de unos cien muertos y 230 heridos, resultado de ataques israelíes, resume el doctor Jalaf.

En este último centro médico reposa Muen al Wadia, quien hace cinco días perdió una pierna en un bombardeo israelí.

Mientras mira con amargura su pierna amputada, este mecánico de 48 años de edad recuerda cómo se apercibió de la entrada de varios tanques israelíes mientras trabajaba en su taller.

Relata que cuando salió a evacuar a un hombre herido por un misil, otro proyectil cayó a su lado.

Mató al otro hombre y él resultó herido de gravedad.

'Vi cuerpos desperdigados desgarrándose. Perdí mucha sangre, pero éste debe ser mi destino', dice con la vista puesta en las vendas que cubren su abdomen.

Muen está preocupado ahora por el futuro de sus seis hijos, pero también por sus graves heridas, dada la escasez de fármacos, instrumental médico y electricidad en Gaza.

De hecho, su familia ha tenido que comprarle analgésicos en farmacias privadas, algo que no se pueden permitir todos los habitantes de la Franja, que en un 80 por ciento dependen de la ayuda humanitaria.

Tampoco pueden ayudarle mucho en el servicio de Fisioterapia del hospital Al Shifa, donde sólo pueden 'ofrecer servicios limitados', por lo que quedan fuera los pacientes con 'problemas permanentes', agrega Jalaf.

Otro riesgo procede de los frecuentes cortes de electricidad causados por la decisión israelí de reducir el flujo energético a Gaza en represalia por el lanzamiento de cohetes artesanales desde la Franja por las milicias palestinas.

Si en el hospital Al Shifa se cortase la electricidad y además se detuvieran los generadores, los treinta recién nacidos que reposan en incubadoras morirían, advierte Jalaf.

También correría riesgo la vida de decenas de pacientes que dependen de la electricidad que alimenta sus equipos de diálisis o de respiración.

Las carencias han afectado incluso a las comidas.

'En las últimas semanas, no hemos tenido más remedio que reducir la cantidad y diversidad de la comida para los pacientes y detenido por completo las del personal', concluye Jalaf con desánimo.

Terra - España