2020 · 01 · 22

La batalla que se viene entre Israel y la Corte Penal Internacional

El conflicto entre Palestina e Israel tiene un nuevo campo de batalla: la Corte Penal Internacional. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, pidió sanciones contra el organismo luego de que su fiscal jefe, Fatou Bensouda, presentara el mes pasado su intención de investigar presuntos crímenes de guerra israelíes.

Manifestaciones en la frontera de Gaza con Israel en 2018. /Foto:MAHMUD HAMS / AFP

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha pedido sanciones contra la Corte Penal Internacional (ICC, según sus siglas en inglés) y sus integrantes, a 1 mes de que la fiscal jefe del organismo, Fatou Bensouda, anunciara su intención de investigar presuntos crímenes de guerra israelíes, así como del grupo terrorista Hamas, que gobierna la franja de Gaza.

La investigación a Israel en la ICC es algo que las autoridades palestinas persiguen desde hace años y podría estar a punto de convertirse en una realidad, con consecuencias y desenlace inciertos.

La ICC investiga y procesa a personas acusadas de cometer las violaciones más graves del derecho internacional.

"Creo que todo el mundo debería oponerse a esto", dijo el primer ministro israelí en una entrevista con la cadena de televisión cristiana Trinity Broadcasting Network. "El Gobierno estadounidense del presidente Trump ha hablado con fuerza contra la ICC por esta farsa, insto a todos nuestros espectadores a hacer lo mismo. Que pidan acciones concretas, sanciones, contra la Corte Internacional -sus oficiales, sus fiscales, todo."

Netanyahu acusa a la ICC de tener un sesgo en contra del país e incluso de antisemitismo, lo que fue  vehementemente rechazado por Bensouda.

La Autoridad Palestina, que desde hace años buscaba llevar su caso contra Israel a la Corte Penal Internacional, consiguió entrar en el organismo en 2015 y presentó la demanda.

En 2016 trascendió que el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, se mostró confiado de poder llevar a "cientos" de soldados israelíes a juicio en La Haya.

"Es un gran día porque hemos obtenido lo que queríamos", dijo Abbas, tras conocerse la decisión de Fatou Bensouda, en diciembre de 2019. "A partir de hoy, la ICC comenzará a recibir los casos que le enviemos. Es un día histórico, y a partir de ahora cualquier palestino herido como resultado de la ocupación puede presentar una demanda", dijo.

Invitó a palestinos que hayan sido víctimas de agresiones israelíes a presentar sus casos ante la ICC.

En el informe que presentó en diciembre de 2019, tras años de investigación preliminar, Bensouda escribió que hay "una base razonable para creer que crímenes de guerra fueron cometidos" por  las Fuerzas de Defensa Israelíes, así como por Hamas y otros "grupos armados palestinos". 

Parte de la acusación gira en torno a la guerra del 2014 entre Israel y grupos terroristas en la franja de Gaza.

En ese contexto Israel es acusada de:

> Lanzar intencionalmente al menos 3 ataques desproporcionados

> Haber matado y provocado heridos de manera deliberada

> Haber atacado intencionalmente a empleados de la Cruz Roja y otras instituciones. 

Hamas y otros grupos armados palestinos están acusados de:

> Haber atacado a civiles israelíes de manera intencional

> Utilizar a civiles palestinos como escudos humanos

> Haber privado intencionalmente a civiles del derecho a un juicio justo

> Haber matado de manera deliberada

> Torturas o tratos inhumanos

> Ataques a la dignidad de la persona, trato humillante o degradante.

En una segunda parte de la acusación, la ICC apunta que Israel podría estar cometiendo un crimen de guerra al promover la construcción de asentamientos en Cisjordania. Según el Estatuto de Roma, la "transferencia, directa o indirectamente, del poder ocupante, de parte de su propia población civil, hacia el territorio que ocupa", es considerado un crimen de guerra.

- Una tercera parte de la acusación apunta que el Ejército israelí podría haber cometido crímenes de guerra utilizando "métodos letales y no letales" para combatir las protestas, en ocasiones orquestradas por Hamas, durante la llamada "Marcha del Retorno", en 2018.

Analistas consideran que es la segunda parte de la acusación la que podría ser más complicada para Israel.

En cuanto a la primera y la tercera parte de la acusación, la ICC solo puede abrirle un procedimiento a un país si su gobierno se niega a investigar dichas acusaciones.

"En este asunto, Israel puede decir que tiene una justicia militar confiable, que puede y está autorizada a lidiar con estas acusaciones por su cuenta, como hacen otras democracias", explicó Hillel Neuer de la ONG UN Watch, en el diario Israel Hayom. "La corte solo puede tomar acción como último recurso en instancias en las que no hay un sistema de justicia creíble que pueda hacerse cargo de las acusaciones de crímenes de guerra."

En cuanto a los asentamientos en Cisjordania, de la que Benjamín Netanyahu dijo que pretende anexar un tercio, la situación es diferente: "Según las Naciones Unidas, los asentamientos son un crimen de guerra. Israel y sus cortes no los ven como un crimen de guerra. Por lo tanto, será difícil para Israel argumentar que su sistema legal puede investigar este asunto. Aquí, la ICC puede decir, 'Si vos no tenés intención de investigar, yo sí'", explicó Neuer.

En otro argumento, Israel rechaza de manera tajante que la ICC tenga jurisdicción para investigar presuntos crímenes de guerra sobre los territorios ocupados, ya que la suya se aplica solo a Estados soberanos. Argumenta que como Palestina no es un Estado, no puede, por lo tanto, ser querellante. Por otro lado, el no ser un estado significa que las autoridades políticas que gobiernan Cisjordania, no pueden responder por los combatientes del Hamas, que gobierna la franja de Gaza.

Fuente: Urgente 24