2020 · 05 · 06

UNRWA anticipa trágicas consecuencias económicas para refugiados palestinos

La Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos, UNRWA, advirtió hoy de que las cifras de desempleo de esta población en Oriente Próximo se están incrementando velozmente por el coronavirus, hacia el 70 % en Gaza y el 90% en Siria, y podrían estar acercándose a una "situación crítica", ante la escasez de recursos de la organización.

En un contexto global de crisis económica generalizada, los refugiados palestinos, que antes de la pandemia ya vivían en condiciones complicadas en los campos, se presentan como uno de los grupos de población más golpeados, según explicaron hoy representantes de UNRWA en Gaza, Cisjordania ocupada, Siria, Líbano y Jordania en una videoconferencia días antes de presentar un segundo llamamiento de emergencia para recabar fondos.

Además de detallar la ardua labor que lleva a cabo la organización para mejorar la calidad de vida de los refugiados palestinos en los países en los que operan que incluye, entre otras cosas, la coordinación de múltiples centros de salud, la distribución de medicamentos esenciales y la planificación de aprendizaje a distancia, sus representantes hicieron especial énfasis en los índices de pobreza y desempleo.

La Franja de Gaza, por ejemplo, que no ha sufrido un impacto severo de la pandemia del coronavirus y cuenta hasta el momento con tan solo 17 casos confirmados, en su mayoría ya recuperados, vería incrementado el desempleo en un 20 %, pasando de cerca de un 50 % hace algunos meses a un 70 % a causa del confinamiento, la crisis y la parálisis de su economía, según explicó Matthias Schmale, el director de operaciones de UNRWA en Gaza.

Schmale detalló, además, que de no conseguir los fondos necesarios, notablemente disminuidos desde que Estados Unidos interrumpió en 2018 su colaboración económica con la agencia, la educación de 282.000 estudiantes gazatíes estarían en riesgo.

La situación es Cisjordania, aunque menos crítica, también se presenta alarmante, con estimaciones de que un 60 % de la fuerza laboral fue afectada por las circunstancias actuales del coronavirus.

Según explica Gwyn Lewis, representante de UNRWA en la Cisjordania ocupada, los daños económicos son tales que dificultarán la imposición de restricciones entre gente que necesita trabajar y, teme, causen una mayor propagación de la COVID-19, que hasta el momento no ha tenido un impacto significativo en esta área.

Esta situación ha llevado a la agencia a distribuir, más allá de alimentos y medicamentos, pequeñas sumas de dinero a familias que estiman no tienen lo necesario para subsistir, no solo en los territorios palestinos sino también en otros países, donde los campos de refugiados albergan a miles de personas en condiciones insalubres.

Sus directores de operaciones en Siria, Líbano y Jordania enfatizaron la creciente pobreza en los campos que coordinan, donde alertaron, además, de que la densidad poblacional representa una importante amenaza para su salud.

El encargado en Líbano, Claudio Cordone, señaló que los refugiados palestinos allí tienen cada vez más "miedo, hambre y enojo" y reconoció que la asistencia económica que están otorgando responde a un temor a una eventual "explosión de violencia".

Otro factor que dificulta aún más su situación, según explicó la representante de UNRWA en Jordania, Sallee Gregory, es la falta de permisos de trabajo y documentos entre los refugiados palestinos que representarían una desventaja competitiva enorme a la hora de salir a buscar trabajo cuando se levanten las restricciones por la pandemia.

Ante esto, la organización aseguró que pretende profundizar la colaboración con otras agencias de la ONU, con gobiernos, organizaciones no gubernamentales y con el sector privado para buscar salidas a la crisis.

Fuente: Agencia EFE