2020 · 05 · 30

Negocios fuera de la ley internacional: Campaña contra el uso de drones israelíes para interceptar personas en busca de asilo

A principios del mes de mayo, la ONG Euro-Mediterranean Human Rights Monitor exigió la cancelación del contrato que la Unión Europea había firmado con dos compañías militares israelíes. Por 59 millones de euros, las empresas Israel Aerospace Industries (IAI) y Elbit Systems venden a la UE drones de uso militar para vigilar la llegada a Europa de personas en busca de asilo.

Barrio gazatí destruido durante la operación israelí en 2014. En cada una de las casas fue usado el método "toque en el tejado" con un dron antes de ser bombardeada. Foto: Isabel Pérez.

 

Son los “juguetitos” de la aviación militar. Los vehículos aéreos no tripulados, los drones, son máquinas que pueden ser tan pequeñas como un insecto o tan grandes como un avión. Pueden convertirse en aparatos voladores que salvan vidas o que violan nuestra intimidad e incluso asesinan personas convirtiéndose en camicaces o bombarderos. Hoy son, además, parte del sistema de la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas (Frontex), la Agencia Europea de Seguridad Marítima (EMSA) y la Agencia Europea de Control de la Pesca (EFCA).

Frontex y EMSA llevan dos años invirtiendo millones de euros en drones con fines de control fronterizo. Son, principalmente, drones fabricados por las empresas israelíes Elbit Systems Ltd. e Israel Aerospace Industries (IAI).

“En noviembre de 2018, Elbit Systems Ltd. ganó una licitación de 59 millones de euros para proporcionar drones no tripulados de largo alcance del modelo Hermes 900 a EMSA durante dos años. Hermes 900 se desplegó por primera vez en la franja de Gaza durante la guerra de 2014”, explica desde Ginebra Ramy Abdo, presidente de la ONG Euro-Mediterranean Human Rights Monitor.

Euro-Med se ha opuesto a tales compras por un doble motivo que gira en torno a los derechos humanos. Son drones cuyo testeo se ha cobrado la vida de civiles en territorio palestino ocupado y su uso en operaciones de vigilancia en el Mar Mediterráneo, según la ONG, atenta contra el derecho a la búsqueda de un refugio seguro.

“Esta compra alentaría e incentivaría a Israel a ejercer más brutalidades contra los palestinos para demostrar la efectividad de su armamento a compradores potenciales.- Razona Abdo.- Además, evitarían a las agencias de la UE la responsabilidad moral y legal de tener que rescatar a los migrantes, angustiados en el mar”.

La ONG Euro-Med nació en 2011 en Suiza. Su segunda filial está en la ciudad de Gaza y cuenta entre sus miembros con Richard Falk, ex Relator de derechos humanos de las Naciones Unidas en los territorios palestinos ocupados, vilipendiado a menudo por personas afines al Estado israelí por ser un judío que apoya los derechos del pueblo palestino. Euro-Med ha pedido a la UE que dé ejemplo positivo y responsabilice al Estado israelí y sus compañías por las violaciones contra el pueblo palestino.

“La UE debe cumplir con sus obligaciones en virtud del derecho internacional proporcionando un refugio seguro a los refugiados y absteniéndose de utilizar equipos militares contra civiles de una manera que amenace sus derechos fundamentales a la vida, la seguridad y la libertad”, afirma Abdo.

Críticas desde el propio Parlamento europeo

Las declaraciones de miembros del Ejército israelí en la plataforma “Breaking the Silence” (Rompiendo el Silencio), una especie de confesonario de soldados, confirman que los drones jugaron “un papel activo” durante la operación militar sobre la franja de Gaza en 2014.

El Ejército del Aire israelí no solo usó drones para bombardear objetivos militares, también para los llamados “toques en el tejado”. Con misiles de dron “llamaban” a las familias a abandonar sus casas antes de bombardearlas. El ataque llegaba, normalmente, después de cinco minutos.

Desde el Parlamento europeo, varias han sido las personas que han alzado su voz contra los negocios entre Europa e Israel. Sira Rego y Manu Pineda, diputada y diputado de Izquierda Unida en el Parlamento europeo, dejaron una pregunta escrita al órgano para que este contestara sobre la compra de drones Heron israelíes para agencias europeas.

“La Comisión Europea prefiere la militarización y la externalización de nuestras fronteras, entregando enormes sumas de dinero a países con dudoso cumplimiento de los derechos humanos, como Marruecos o Turquía, para que sean gendarmes de la UE. Ahora Israel”. Apunta Manu Pineda.

Pineda denuncia que el Estado israelí viola diariamente los derechos del pueblo palestino en diversas formas, como impidiendo la entrada de insumos médicos a la franja de Gaza o con el muro de Separación en Cisjordania. Existe un Acuerdo de Asociación UE-Israel que establece que ambas partes están obligadas a respetar los derechos humanos pero, según Pineda y ONGs de derechos humanos, no se está cumpliendo y está ayudando a ahondar en “la complicidad europea con la vulneración de los derechos más básicos del pueblo palestino”.

Además, el vacío de regulación con respecto al uso de drones militares podría favorecer la extensión de políticas de militarización de las fronteras, como aquellas por donde intentan acceder las personas que huyen de sus países en busca de un refugio.

“No se está rescatando a personas en grave situación de riesgo, sino que se trasladan sus coordenadas a terceros, como la mal llamada Guardia Costera Libia, que no es más que una milicia armada. Con esto cumplen con su objetivo xenófobo de impedir que nadie llegue a la UE independientemente de los derechos que les asistan”, critica Pineda.

Marc Botenga, eurodiputado del Partido Laborista belga, también ha realizado preguntas para cuestionar los negocios entre la UE e Israel y exigir el respeto por los derechos humanos y la transparencia.

“Existe una falta de control democrático y transparencia de Frontex, como ocurre con otras licitaciones a nivel europeo.- Explica Botenga.- Me preocupa que las empresas israelíes involucradas en violaciones de los derechos humanos y asesinatos de civiles, tal y como ha señalado Human Rights Watch, obtengan contratos de la UE”.

Botenga advierte que hay un riesgo “real” de que estas empresas israelíes obtengan cada vez más contratos de la UE, lo que ayudaría a financiar la economía bélica israelí. El eurodiputado lamenta que la ética no sea una prioridad.

“La UE necesita hacer más esfuerzos para presionar a Israel para que detenga la colonización, levante el bloqueo ilegal y revierta el cierre de Gaza. Necesitamos aumentar la presión sobre Israel para que respete el derecho internacional suspendiendo el acuerdo de asociación entre la UE e Israel hasta que Israel deje de violar el derecho internacional”, defiende Botenga que promete que seguirá haciendo más preguntas a la UE sobre este tipo de licitaciones.

Negocios fuera de la ley internacional

Un estudio realizado por un asesor militar estadounidense en 2013 confirmó que los drones son diez veces más letales que los aviones de caza. Entre 2004 y 2014, EEUU mató con sus drones en Paquistán a al menos 2.300 personas, según se indica en la revista trimestral “International and Comparative Law” de la Universidad de Cambridge.

Las compañías israelíes usan el apelativo de “soluciones” en su márketing de la industria de drones que se ha disparado en los últimos años. Han llegado incluso a superar a su principal competidor, EEUU. En el año 2006, Israel alcanzó el récord de horas de vuelo de dron; el mismo año en el que se impuso un férreo bloqueo contra la franja de Gaza y se destruyó su única central eléctrica durante la campaña “Lluvia de Verano”.

No es la primera vez que se señala cómo el Estado de Israel, intrínsecamente relacionado con las compañías de desarrollo tecnológico militar, abusa de la situación colonizadora de Palestina para usar a su población como cobayas de laboratorio.

Otro de los negocios que próximamente seguirá su andadura por territorio palestino ocupado es el de la extensión de la línea del Tren Ligero de Jerusalén que unirá la ciudad con colonias ilegales.

La compañía CAF (Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles) con sede en Beasain, Euskal Herria, ganó la licitación de tal proyecto. Pero los asentamientos en Cisjordania constituyen un quebrantamiento del Cuarto Convenio de Ginebra y de la resolución 2334 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que establece que las colonias son una “flagrante violacion” del derecho internacional. Por eso, el movimiento BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones a Israel), junto con una serie de entidades, firmaron un manifiesto donde se pide a CAF que se retire del proyecto, recordando que la multinacional francesa Veolia puso final a sus inversiones en el mismo proyecto en 2015.

 

Fuente: arainfo.org