2020 · 06 · 01

Décimo aniversario del asalto israelí al Mavi Marmara

El barco transportaba 10.000 toneladas de ayuda humanitaria. Israel lo asaltó con un saldo de 10 muertos y más de 100 heridos.

La Flotilla de la Libertad lleva 13 años navegando a Gaza intentando romper el bloqueo. Caricatura de Carlos Latuff

Se cumplen diez años del violento asalto en aguas internacionales al Mavi Marmara, el barco de la Flotilla de la Libertad, cuando se dirigía a las costas de la palestina Gaza para romper el bloqueo impuesto por Israel a la Franja; un bloqueo que supone un castigo colectivo a una población que en la actualidad sobrepasa los dos millones de personas.

En 2010 la Franja de Gaza sufría ya tres años de bloqueo marítimo, terrestre y aéreo con las consecuencias que esto tiene para una población confinada en 360km². A ello, entre diciembre de 2008 y enero de 2009 Israel sumó la Operación Plomo Fundido, veinticinco días de continuos bombardeos sobre la población civil que dejó un rastro de más de 1.400 asesinatos, una cuarta parte eran menores. Este fue el detonante que animó a la creación de la I Flotilla de la Libertad, una coalición internacional que nace para denunciar y romper el bloqueo de la Franja.

En la madrugada del 31 de mayo de 2010 la Flotilla compuesta por seis barcos que transportaban 10.000 toneladas de ayuda humanitaria, se encontraba a unas 90 millas de la costa de Gaza cuando fue rodeada por tres fragatas de la Armada israelí de la que partieron varias lanchas rápidas y helicópteros que asaltaron el Mavi Marmara, buque turco en el que viajaban setecientas personas entre activistas, periodistas y tripulación. El violento ataque a civiles desarmados por parte de los comandos israelíes se saldó con nueve asesinatos y más de cincuenta heridos de gravedad por armas de fuego, en menos de una hora. Meses después falleció otro de los activistas que quedó en coma durante el asalto. Las víctimas eran de treinta y siete nacionalidades, los diez muertos todos turcos, uno de ellos con doble nacionalidad.

Entre el pasaje se encontraban los activistas Laura Arau y Manuel Tapial junto al periodista David Segarra. Los documentales “Todos a bordo. Testimonios del ataque al Mavi Marmara” de Arau y “Fuego sobre el Marmara” de Segarra dan cuenta del horror vivido a bordo.

Denuncias sin investigación

Las reacciones de gobiernos e instituciones internacionales no se hicieron esperar, hubo condenas al asalto, al uso desproporcionado de violencia, exigencias a Israel para que liberase a los pasajeros encarcelados tras el ataque, incluso Naciones Unidas llegó a pedir el levantamiento del bloqueo a la Franja. Las reacciones de la ciudadanía y la prensa internacional fueron más contundente.

"La Corte Penal Internacional reconoció que era un crimen de guerra pero se negó a abrir investigaciones. En España se archivaron las causas en 2014"

El caso fue presentado ante la Corte Penal Internacional en mayo de 2013 por el gobierno de Comoras, bajo cuyo pabellón navegaba el Mavi Marmara. Tras varios intentos por parte de las víctimas, la Fiscalía de la CPI se ha negado a abrir una investigación sobre los hechos a pesar de reconocer que el ataque constituyó un crimen de guerra. Los abogados de las víctimas del Mavi Marmara han apelado reiteradamente estas decisiones. También se presentó ante tribunales españoles, competentes para perseguir crímenes de derecho internacional mediante el principio de jurisdicción universal, la reforma exprés de ésta realizada en 2014 supuso el archivo de varias causas, entre ellas el ataque a la Flotilla y se ha recurrido en otras instancias.

La Flotilla de la Libertad en estos diez años ha continuado sus campañas y navegaciones para romper el bloqueo de Gaza ya que, tras trece años de éste la Franja está sumida en una verdadero crisis humanitaria, hasta el punto de considerarla Naciones Unidas inhabitable en este año 2020. Las Marchas del Retorno dejan en Gaza en los últimos dos años 230 personas asesinadas por las Fuerzas de Ocupación israelíes y más de 36.000 heridos.

Existe grave preocupación ante la incapacidad del sistema sanitario de la Franja para hacer frente al coronavirus. Desde hace años los hospitales, una vez más debido al bloqueo, sufren carencia de suministros básicos como analgésicos, gasas o antibióticos; sólo se dispone de 93 respiradores en camas UCI. Ante los primeros casos importados se tomaron rápidas medidas de aislamiento y, tanto las autoridades gazatíes como Naciones Unidas a través de su Agencia para los Refugiados Palestinos (UNRWA) improvisaron varios hospitales para poder atender un brote masivo. Parece que estas medidas han logrado contener la expansión de la pandemia en una población con peligrosos índices de densidad; a pesar de ello esta semana se ha producido la primera muerte y los contagios han pasado de 20 a 55.

La ocupación se acelera

Los ataques a la Flotilla por parte de la Armada israelí se han producido en cada navegación y aun siendo graves, no tienen comparación con los ataques a la población palestina en los Territorios Ocupados, Gaza y Cisjordania. La ocupación se acelera, crecen las colonias ilegales, el Ejecutivo israelí pretende la anexión de más territorio palestino en las próximas semanas que, a pesar de las condenas, la comunidad internacional no impone sanciones a Israel ni rompe acuerdos, durante estos meses de pandemia Israel ha incrementado notablemente las detenciones de menores, asesinando a varios de ellos. Crece la ocupación y se recrudece el bloqueo en proporción a la disminución de los derechos del pueblo palestino.

La Flotilla de la Libertad-Rumbo a Gaza tenía prevista una nueva navegación para romper el bloqueo coincidiendo con el décimo aniversario del ataque pero ha tenido que ser pospuesta por las restricciones mundiales al movimiento. Pero seguirá navegando mientras continúen la ocupación y el bloqueo en defensa de los derechos humanos, los derechos del pueblo palestino, ante la limpieza étnica que está llevando a cabo Israel desde 1948.

Fuente: Sandra Barrilaro, Rumbo a Gaza / Mundo Obrero