2020 · 08 · 14

La hipocresía en torno a la causa palestina sale a la luz en un Oriente Medio que cambia sus reglas

Trump no ha tenido problemas para saltarse todas las convenciones internacionales y designar a Jerusalén capital de Israel. Los Jeques petroleros del Golfo han revelado la hipocresía generalizada en torno a la causa palestina

El nuevo Oriente Medio de Donald Trump rompe con los moldes diseñados durante décadas, derriba la fachada que había levantado el mundo árabe en torno a Israel y revela la hipocresía generalizada en torno a la causa palestina. Al presidente de Estados Unidos le ha tocado una generación de líderes árabes ricos e impulsivos como Mohamed bin Salmán (MBS), en Arabia Saudí, o Mohamed Bin Zayed (MBZ), en Emiratos Árabes Unidos (EAU), con quienes comparte la obsesión por frenar a Irán a cualquier precio y en ese escenario Tel Aviv se erige en el mejor aliado posible.

En el Golfo han visto cómo Trump no ha tenido problemas para saltarse todas las convenciones internacionales y designar a Jerusalén capital de Israel o reconocer la soberanía hebrea sobre el Golán. El presidente estadounidense también rompió el pacto nuclear con el régimen de Teherán pese a que, según todos los informes, los iraníes cumplían lo estipulado en el texto.

El acuerdo firmado por EAU con Israel sigue esta estrategia rompedora de Trump y hace saltar por los aires la Iniciativa Árabe de Paz de 2002, en la que el llamado «mundo árabe» acordó que la normalización de relaciones con Israel solo se produciría si se ponía fin a la ocupación. Dieciocho años después los asentamientos en los territorios ocupados no paran de crecer, más de 600.000 colonos viven en Cisjordania y Jerusalén Este, pero Israel abrirá Embajada en Abu Dabi y los Emiratos en Tel Aviv, ¿o Jerusalén? Ya no es tabú pactar con Israel.

Arabia Saudí, principal impulsor de la iniciativa de 2002, no ha reaccionado de momento de manera oficial, pero la armonía de MBZ y MBS es absoluta. Bahréin y Omán no han perdido un instante para aplaudir el acercamiento a Israel y podrían ser los próximos en dar el paso. Los palestinos se sienten como una carta con la que todos han jugado durante años y ahora, desgastada, la tiran al suelo y la pisotean.

 

Fuente: www.laverdad.es