2021 · 10 · 22

Juana Ruiz y el castigo perverso de Israel a la cooperación con Palestina

La cooperante española Juana Ruiz supera ya los seis meses de arresto por parte del ejército israelí a la espera de un juicio que se retrasa en bucle y por unos cargos que nadie le justifica

Por Iñaki Makazaga  Twitter @imakazaga

El olvido es lo que más  teme la familia de la cooperante Juana Ruiz Sánchez, que el pasado 13 de octubre cumplía seis meses de arresto "con el propósito de interrogación" por parte del ejército de Israel. Seis meses en los que ha sufrido sucesivos retrasos en el juicio ante el tribunal militar de Ofer quién decidirá si la trabajadora humanitaria es culpable de los cargos de "pertenencia a organización ilegal" por la que le investigan sin mostrar ningún tipo de pruebas. 

Mientras tanto, por la legislación militar en vigor desde la ocupación en 1967, el ejército israelí puede prolongar la detención para su interrogatorio hasta 75 días, renovables de forma indefinida, y sin tener que presentar cargos, ni garantizar la asistencia de un abogado. Y ya suma seis meses de cárcel y una semana, y así celebró su 63 cumpleaños el mes pasado.

Ante esta violación de los derechos humanos más básicos, la familia de Juana lo que más teme es el olvido. Teme que la renovación constante del arresto haga que ya nadie presione por los derechos de su madre, su amiga, su compañera y suceda con ella como los otros 4.400 presos políticos palestinos, de los cuales 700 son mujeres y 200 niños, que sufren el arresto sin haber recibido un juicio justo, con defensa. O como sucede con un muro ilegal que ya cuenta con 850 kilómetros de longitud para separar vidas en los territorios ocupados de Cisjordania y Gaza; así como con los numerosos 'check points' con los que el ejército israelí controla los movimientos de toda la población palestina. Existe, afecta a millones de personas, incumplen la legislación internacional pero parece que se nos olvida. 

Estos días recorren Euskadi diferentes organizaciones palestinas especializadas con el trabajo de la infancia y de los presos políticos con ese mismo propósito: combatir el olvido. La Asociación Paz con Dignidad ha cerrado diferentes encuentros con ellos e instituciones vascas como la Agencia Vasca de Cooperación, Comisión Vasca de Derechos Humanos del Parlamento Vasco o la Oficina de Infancia y la Adolescencia del Ararteko. Y así evitar el mecanismo por el que nuestros cerebros se ven incapaces de recordar información necesaria. 

El gran "delito" de Juana Sánchez, como el de los miles de palestinos que cumplen condena sin cargos, ha sido trabajar por los derechos más básicos de la población palestina. En el caso de ella, coordinar durante los últimos 29 años los trabajos de la ONG Comités de Trabajo para la Salud, Health Work Commitees (HWC), que con 14 clínicas y dos hospitales en gestión atienden a más de 350.000 pacientes con 230 personas en plantilla. 

Un trabajo que ha realizado gracias al trabajo en red de toda la cooperación vasca, europea e internacional. La misma que ahora Israel busca placar con esta detención y esta acusación, a la vez que considera ilegal a la propia organización desde este mismo año en plena pandemia. Cualquiera que conozca a Juana Ruiz sabe de la categoría de persona que es a sus 63 años y el compromiso con el que trabaja. Cualquiera que conozca la perversión del ejército de Israel sabe también que la condena puede ser ilimitada.

Así que apostemos por la batalla contra el olvido: sigamos los detalles de este proceso. El 10 de noviembre es la fecha del nuevo juicio. A ver cuánto tiempo más lo retrasan. Esta semanas responderán también a la petición de que cumpla arresto domiciliario a la espera del juicio. Una concesión también perversa, como perverso es ya el olvido de una ocupación que no cesa.

Fuente: www.eldiario.es